Más de 100 líderes rurales avanzan en la creación de la Red Solidaria de Zonas de Reserva Campesina en el Tolima, con enfoque en sostenibilidad, agroecología y desarrollo territorial.
El departamento del Tolima continúa avanzando en la consolidación de un modelo de desarrollo rural basado en la cooperación, la sostenibilidad y el liderazgo comunitario, tras un encuentro que reunió a líderes campesinos de distintas regiones.
La jornada, liderada por la Unidad Administrativa Especial de Organizaciones Solidarias y la Agencia de Desarrollo Rural, permitió establecer criterios clave para una segunda fase del proceso organizativo y sentó las bases para la creación de la primera Red Solidaria Departamental de Zonas de Reserva Campesina (ZRC).
El evento se llevó a cabo en el SENA, sede Picaleña, donde se discutieron estrategias orientadas a la construcción de un territorio solidario agrario, con énfasis en la integración regional y el fortalecimiento del campo.
Más de 100 líderes y lideresas campesinas provenientes de municipios como Chaparral, Santa Isabel, Anzoátegui y Rovira participaron en la jornada, trazando una hoja de ruta conjunta para impulsar la economía campesina y familiar.
Uno de los ejes centrales del proceso es el fortalecimiento de la producción agroecológica, mediante prácticas sostenibles que buscan proteger el medio ambiente, garantizar la soberanía alimentaria y generar nuevas oportunidades económicas para las comunidades rurales.
Sin embargo, durante el encuentro también se manifestaron preocupaciones frente a amenazas que afectan estos procesos, como proyectos hidroeléctricos y actividades extractivas, especialmente la minería de oro, señaladas por sus impactos ambientales y sociales.
En el plano normativo, los participantes destacaron la importancia de avanzar en la implementación de la Ley 160 de 1994, considerada fundamental para la consolidación de las Zonas de Reserva Campesina y la protección del territorio rural.
La iniciativa cuenta con el respaldo de entidades como la Agencia Nacional de Tierras y la Unidad Solidaria, que acompañan el proceso organizativo liderado por las comunidades, reafirmando así el compromiso institucional con un campo más justo, sostenible y articulado.































