Uno de los pecados más comunes que cometen los candidatos a cualquier corporación pública es no arreglar sus cuentas o deudas anteriores, sabiendo que serán puestas al descubierto, ya que en política nada se escapa.

Adriana Avilés y la gobernadora Adriana Magali Matiz
Este es el caso de la actual candidata a la Cámara de Representantes por el Partido Conservador, Adriana Avilés, quien se aprovechó de la nobleza y el apoyo de un dirigente liberal para obtener un préstamo con letra firmada por 15 millones de pesos, el cual nunca pagó, ni en capital ni en intereses.
La historia:
En uno de esos días en los que desafortunadamente uno puede levantarse con pocas finanzas y muchas obligaciones, se suele acudir a quienes puedan tender una mano. Así lo hizo Adriana Avilés en el año 2015, cuando recurrió a un dirigente del Partido Liberal colectividad en la que militaba entonces para pedirle un préstamo de 15 millones de pesos con el fin de terminar la ejecución de un contrato en Cortolima.
Aseguró que lo pagaría en un plazo máximo de dos meses.
El dirigente liberal le respondió que no contaba con ese dinero, pero que un amigo suyo podría hacerle el favor. Y así fue.
Avilés firmó una letra, recibió los 15 millones de pesos con un interés del 3%. Solo pagó dos meses y nunca volvió a aparecer, ni a contestar las llamadas del prestamista. Casi diez años después, la deuda asciende a más de 50 millones de pesos.
Elcorrillo.co conserva la letra y los nombres del dirigente y del prestamista, (Segunda parte).
Echando humo en el Partido Conservador:

Adriana Avilés, en este 2025, en varias ocasiones solicitó a la dirigencia liberal una oportunidad para regresar al partido rojo, pero dicha petición fue rechazada hasta que saldara sus deudas. Fue entonces cuando buscó acercamientos con los conservadores, y hoy es candidata a la Cámara.
Además, su paso por el liberalismo fue sin pena ni gloria. Nunca fue decisiva ni determinante en ninguna candidatura. Tampoco contaba con maquinaria ni estructura propia. Solo pertenecía al colectivo de mujeres, en el que poco aportó.
Como anécdota, cuentan los liberales que un día organizó una reunión política de mujeres para apoyar al entonces candidato a la Gobernación del Tolima, Mauricio Jaramillo Martínez, en Ortega. Solicitó dinero para la logística, pero solo asistieron 15 mujeres. Jaramillo, al enterarse de la escasa asistencia mientras iba en camino, cambió de rumbo hacia otro municipio donde lo esperaban al menos 300 personas.
Lo lamentable es que Adriana Avilés llega hoy al Partido Conservador con una deuda (hasta ahora conocida), vendiéndose como en el fútbol como una gran contratación, que resulta ser un «paquete chileno».































