Solo transcurrían unas horas del inicio de año en la ciudad de Ibagué, unas horas del nuevo gobierno, y la ciudad amanecia con el primer fallecido en riña ocurrida en el barrio Restrepo. A esto se sumada, los llamados de emergencia a la policía, por desordenes y otros malos comportamientos de los ciudadanos, durante las celebraciones.
Esto anunciaba el inicio de malas estadísticas, que ponían en alerta a las autoridades y a los Ibaguereños, de lo que podía pasar.
Por lo anterior, las autoridades diseñaron la primera estrategia de seguridad ciudadana, la cual se está implementando.
Pero, aunque la policia realiza diferentes operativos, las malas noticias judiciales siguen llenando las redes sociales.
Carlos Ochoa, en el barrio Protecho, y Julián Laverde, hace cuatro días, fueron las últimas víctimas sicariadas de la semana.
A esto se le suman los hurtos a mano armada, en viviendas, y demás delitos que alteran la ciudad, que todos conocen como «El buen vividero»
Lo anterior, no favorece las estrategias y los resultados de la Comandante de Policía Metropolitana de Ibagué, Coronel Sandra Liliana Rodríguez, quien debe estar preocupada y moviendo su personal ante las cifras que hoy no la favorecen y afectan su imagen laboral, frente a la institución.
Ante el no muy positivo balance del primer mes de año, la alcaldía de Ibagué, viene desarrollando una serie de actividades, como operativos sorpresa, en vías, establecimientos nocturnos y de comercio, con el fin de contrarrestar el delito en todas sus modalidades.































