La llegada de Alison Amaya Reyes a la Secretaría del Interior del Tolima despertó críticas entre sectores políticos de El Espinal, donde algunos dirigentes esperaban que el cargo fuera ocupado por una figura con mayor cercanía a las estructuras locales.
El nombramiento de Alison Amaya Reyes como nueva secretaria del Interior del Tolima generó inconformidad entre algunos sectores políticos de El Espinal. La designación abrió un nuevo escenario de discusión sobre el manejo de los espacios de representación política dentro de la administración departamental.
Amaya Reyes, oriunda de Soacha, cuenta con experiencia en el sector público y ha tenido presencia administrativa en el municipio de Ortega. Su trayectoria en esa localidad y su cercanía con el alcalde Diego Matiz son señaladas como algunos de los factores que despertaron cuestionamientos en sectores espinalunos.
La decisión tomó por sorpresa a dirigentes que esperaban una mayor participación de representantes de El Espinal en cargos estratégicos de la Gobernación. Para estos sectores, la Secretaría del Interior constituye una posición de importancia debido a sus competencias relacionadas con asuntos políticos, seguridad y articulación institucional.
Antes de confirmarse el nombramiento, uno de los nombres que generaba expectativa era el de Álvaro Andrés Buitrago, gerente de la empresa de acueducto Triple A de El Espinal y exesposo de la gobernadora Adriana Magali Matiz. Sin embargo, finalmente la designación recayó en Amaya Reyes.
En el escenario político local también se mencionaban sectores cercanos al exalcalde Mauricio Ortiz, el exdiputado Fabián Felipe Cartagena y el excongresista Emilio Martínez. Estas estructuras esperaban, según las versiones conocidas, tener mayor participación en las decisiones departamentales con incidencia en El Espinal.
La controversia no se limita al nombramiento, pues algunos dirigentes interpretan la llegada de Amaya como una muestra de acuerdos políticos entre diferentes sectores del departamento. Estas lecturas han generado especulaciones sobre posibles alianzas y movimientos de cara a futuros escenarios electorales en el municipio.
Desde la versión institucional, la designación estaría relacionada con un acuerdo de carácter político y administrativo con el alcalde de Ortega, Diego Matiz, y su esposa, Yeimi Lozano Galarza. No obstante, sectores de El Espinal cuestionan ese argumento y consideran que la representación de los liderazgos locales debería tener mayor peso dentro de la estructura departamental.
El nombramiento de Alison Amaya Reyes deja así abierta una nueva discusión sobre los equilibrios políticos en el Tolima. Mientras la Gobernación avanza con su equipo de gobierno, en El Espinal algunos sectores reclaman mayor protagonismo y esperan conocer cómo esta decisión podría incidir en las futuras alianzas políticas del municipio.































