Más de 11.000 hectáreas han sido afectadas por incendios forestales en el Tolima, mientras más de 200 soldados de la Sexta Brigada mantienen operaciones permanentes en San Luis, Guamo, Valle de San Juan y Ortega, en coordinación con organismos de socorro y autoridades territoriales.
Por séptimo día consecutivo, más de 200 soldados de la Sexta Brigada del Ejército Nacional permanecen desplegados en diferentes puntos del Tolima para apoyar el control de los incendios forestales que han generado una emergencia ambiental en el departamento. Las operaciones se concentran principalmente en San Luis, Guamo, Valle de San Juan y Ortega, donde las altas temperaturas y las condiciones del terreno han dificultado las labores. De acuerdo con el reporte entregado por la institución, más de 11.000 hectáreas han resultado afectadas por las conflagraciones. Las tropas trabajan durante las 24 horas para contener el avance de las llamas. El objetivo es proteger a las comunidades rurales y reducir el impacto sobre los ecosistemas.
La respuesta institucional se desarrolla de manera articulada con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional, los cuerpos de bomberos, la Defensa Civil y las autoridades departamentales y municipales de gestión del riesgo. Esta coordinación busca concentrar las capacidades disponibles en los sectores considerados críticos. Las tropas han establecido presencia permanente en las zonas donde persisten los mayores riesgos de propagación. La operación también contempla apoyo a las comunidades que eventualmente deban ser evacuadas de manera preventiva. Las autoridades mantienen vigilancia sobre el comportamiento de los incendios. La prioridad continúa siendo salvaguardar la vida y contener la emergencia ambiental.
En el dispositivo participan más de cinco pelotones pertenecientes al Batallón de Infantería N.° 18 Coronel Jaime Rooke, el Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate y el Batallón de Infantería N.° 17 General Domingo Caicedo. También se cuenta con personal especializado del Batallón de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres N.° 80. Estos uniformados han sido destinados a labores de atención y prevención en los sectores afectados. La capacidad de los ingenieros resulta especialmente importante para la apertura de líneas cortafuegos y otras acciones de contención. El despliegue busca evitar que las llamas continúen extendiéndose hacia nuevas áreas. Las operaciones se mantienen de acuerdo con las condiciones de cada municipio.
Durante las jornadas de trabajo, los soldados adelantan labores de control y contención, liquidación de puntos calientes y apertura de líneas cortafuegos para disminuir la posibilidad de propagación. Después de intervenir los sectores afectados, las tropas realizan vigilancia permanente para detectar posibles reactivaciones. Las altas temperaturas obligan a mantener especial atención sobre los puntos donde el fuego aparentemente ha sido controlado. La vigilancia también permite reaccionar con mayor rapidez ante nuevos focos. En caso de ser necesario, el Ejército mantiene disponibles sus capacidades para apoyar evacuaciones preventivas. Las operaciones se desarrollan bajo coordinación con las autoridades encargadas de la gestión del riesgo.
La emergencia representa un desafío considerable debido a la extensión de las áreas afectadas, las condiciones climáticas y las dificultades de acceso a algunos sectores rurales. Estas circunstancias obligan a mantener un esfuerzo institucional constante y a distribuir los recursos disponibles de acuerdo con las prioridades establecidas. Las autoridades trabajan para evitar que los incendios alcancen viviendas y comunidades ubicadas en zonas de riesgo. Al mismo tiempo, se busca reducir las afectaciones sobre la cobertura vegetal y los recursos naturales. La presencia de las tropas permite reforzar las capacidades de los organismos de socorro. El trabajo continuará mientras persistan las condiciones que favorecen la propagación del fuego.
El comandante de la Sexta Brigada, coronel Arnold Esnéider Pérez Linares, destacó la coordinación entre las instituciones que participan en la emergencia y aseguró que las tropas continuarán en los puntos críticos. El oficial señaló que el propósito fundamental es contribuir a la protección de las comunidades y los ecosistemas del departamento. La estrategia contempla mantener capacidades humanas, logísticas y técnicas disponibles para responder a las necesidades de cada territorio. La articulación con la Fuerza Aeroespacial, la Policía y los organismos de socorro será determinante durante los próximos días. Las autoridades mantienen seguimiento permanente de la situación. El despliegue militar continuará mientras sea requerido.
Ante la magnitud de la emergencia ambiental, la Sexta Brigada también hizo un llamado a la ciudadanía para prevenir nuevos incendios forestales. El Ejército pidió abstenerse de realizar quemas que puedan originar o facilitar la propagación de las llamas, especialmente durante las actuales condiciones climáticas. La institución recordó además la importancia de informar oportunamente cualquier foco de incendio a las autoridades. Para reportar emergencias relacionadas con incendios se encuentra disponible la línea 119. La colaboración de las comunidades resulta fundamental para detectar rápidamente nuevos focos. Las autoridades también solicitaron atender las recomendaciones oficiales de los organismos de gestión del riesgo.
Mientras continúan las labores en San Luis, Guamo, Valle de San Juan y Ortega, el Ejército Nacional mantiene su compromiso de apoyar la respuesta frente a la emergencia que afecta al Tolima. Más de una semana de operaciones refleja la magnitud del desafío que enfrentan las instituciones para controlar las conflagraciones. Los esfuerzos están dirigidos tanto a proteger a la población como a reducir las pérdidas ambientales provocadas por el fuego. La articulación entre las autoridades permitirá fortalecer la capacidad de reacción ante nuevos focos. Las tropas permanecerán desplegadas durante el tiempo que sea necesario. El llamado final es a la prevención, la responsabilidad ciudadana y la protección de los recursos naturales.































