El gremio docente convocó un cese de actividades de 24 horas para exigir soluciones a la crisis en salud, cumplimiento de acuerdos y mejoras salariales, en medio de crecientes fallas en el sistema.
El sistema educativo público del país enfrentará una nueva jornada de paro nacional luego de que la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación confirmara un cese de actividades de 24 horas para el próximo 15 de abril.
La decisión fue tomada tras una reunión de la junta nacional del gremio, en la que se concluyó que las condiciones actuales de los docentes y las fallas en servicios fundamentales requieren una acción inmediata de presión al Gobierno Nacional.
Uno de los principales motivos de la protesta es la crisis en la implementación del nuevo modelo de salud para el magisterio, el cual, según el sindicato, presenta graves deficiencias en la atención médica.
Entre las principales quejas se encuentran retrasos en la asignación de citas, baja calidad en los servicios prestados y dificultades en la cobertura, especialmente en regiones apartadas del país.
Asimismo, los docentes han manifestado su preocupación por la incertidumbre en la continuidad de tratamientos médicos ya iniciados, lo que ha generado alarma entre los educadores y sus familias.
Otro de los puntos centrales del paro es la exigencia de la expedición de los decretos de aumento salarial correspondientes al año 2026, así como el cumplimiento de acuerdos previamente firmados con el Ejecutivo.
El gremio también reclama mejoras estructurales en la infraestructura del sistema de salud docente, insistiendo en que los problemas actuales son el resultado de compromisos incumplidos que se han acumulado con el tiempo.
La jornada de protesta no solo implicará la suspensión de clases en la mayoría de instituciones educativas públicas, sino también movilizaciones en distintas ciudades, en un escenario que vuelve a poner a prueba la capacidad de diálogo entre el Gobierno y uno de los sectores más influyentes del país.































