Cerca de veinte perros y gatos fueron envenenados en Cunday, Tolima. Ricardo Suárez rechaza los hechos, anuncia investigación de Fiscalía y seguimiento de la Secretaría del Interior para evitar que quede en la impunidad.
La comunidad de Cunday, en el oriente del Tolima, se encuentra consternada tras el presunto envenenamiento de aproximadamente 20 perros y gatos, hecho que ha sido denunciado por líderes animalistas y que ya tiene en alerta a las autoridades municipales y departamentales.
El Secretario del Interior del Tolima, Ricardo Suárez, se pronunció públicamente sobre lo ocurrido, calificando el acto como “una barbarie” y un delito que debe ser castigado ejemplarmente, y aseguró que la víctima animalismo no será ignorado.
Según Suárez, la Fiscalía ya ha comenzado las investigaciones correspondientes, y el grupo GELMA (Grupo Especial de Lucha contra Maltrato Animal) inició un proceso metodológico para recopilar pruebas y determinar los posibles responsables.
“El compromiso es claro: que este tipo de hechos no queden en la impunidad y que caiga todo el peso de la ley sobre quienes cometieron este delito”, manifestó el funcionario, que además anunció que su despacho hará seguimiento permanente al avance del proceso penal.
Miembros de la comunidad de Cunday, especialmente del corregimiento Tres Esquinas, donde se reportaron los mayores casos, exigen medidas urgentes y mayor presencia institucional para prevenir nuevos incidentes. Se reporta que varios vecinos detectaron las muertes de sus mascotas de manera súbita, con síntomas compatibles con intoxicación.
Organizaciones protectoras de animales han pedido que se considere esta denuncia como un precedente para la protección animal, señalando además que los casos de este tipo, además del dolor comunitario, evidencian vacíos normativos o de control local.
El hecho ha generado indignación en toda la región. Habitantes de Cunday insisten en que se implemente un plan de vigilancia, campañas de sensibilización ambiental y sanciones más severas para quienes atenten contra el bienestar animal. Algunos señalan que podría tratarse de acción dolosa con intención de daño, no de un accidente.
Mientras avanza la investigación, Suárez sostuvo que la Secretaría del Interior trabajará coordinadamente con la Alcaldía de Cunday, la Policía Ambiental y los entes de control para asegurar que haya justicia y que los casos severos de daño animal no queden sin respuesta. La comunidad espera que este suceso se convierta en un llamado a fortalecer la legislación y la cultura de protección animal en el Tolima.































