San Luis, Natagaima y Cunday concentran las principales emergencias por incendios forestales en el departamento. Las autoridades mantienen desplegado el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, con apoyo terrestre y aéreo de la Policía, mientras el terreno dificulta las labores de control en Cunday.
El Tolima enfrenta una nueva jornada de emergencia ambiental con tres incendios forestales activos en los municipios de San Luis, Natagaima y Cunday, situación que mantiene en alerta a las autoridades y organismos de socorro. La Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo informó que los equipos de respuesta permanecen desplegados en los diferentes puntos afectados para contener el avance de las llamas y reducir el impacto sobre los ecosistemas.
En Payandé, jurisdicción de San Luis, las labores de control se desarrollan con personal en tierra y apoyo aéreo de la Policía Nacional, debido a la persistencia de los focos de incendio en esta zona rural. La emergencia ha generado especial preocupación entre los habitantes, quienes durante las últimas semanas han participado directamente en las labores de contención y han reclamado mayor presencia institucional y recursos para enfrentar la situación.
La atención aérea constituye uno de los principales apoyos para las brigadas que trabajan en zonas de difícil acceso, permitiendo realizar descargas sobre sectores donde las condiciones del terreno complican el ingreso de los equipos terrestres. La Policía Nacional ha dispuesto capacidades de aviación para apoyar la extinción de incendios forestales en el Tolima, una estrategia que también ha sido utilizada en anteriores emergencias registradas en el departamento.
Otra de las emergencias se presenta en Natagaima, donde el incendio que actualmente afecta el territorio se habría originado en el municipio de Coyaima y posteriormente se extendió hacia esta jurisdicción. La respuesta contempla igualmente el trabajo de brigadas en tierra y apoyo aéreo de la Policía Nacional, mientras las autoridades realizan seguimiento permanente a la evolución de las llamas y a las condiciones que puedan favorecer su propagación.
En Cunday, las condiciones geográficas representan uno de los mayores obstáculos para las labores de extinción. La dificultad para acceder directamente a determinados sectores llevó al Puesto de Mando Unificado (PMU) a adoptar decisiones estratégicas sobre la manera de intervenir, priorizando los puntos donde sea posible realizar acciones efectivas de control y coordinando los recursos disponibles entre las diferentes instituciones.
La secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, Ericka Marcela Lozano, señaló que todo el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo permanece desplegado en el territorio para atender las emergencias. Este esquema contempla la articulación de autoridades, organismos de socorro y demás entidades con capacidad de respuesta, con el propósito de concentrar esfuerzos en los tres incendios que permanecen activos y evitar que las llamas alcancen nuevas áreas.
La situación se presenta después de varias semanas de presión sobre la capacidad de respuesta del departamento por la temporada de incendios. En agosto, la Gobernación del Tolima reportó una de las jornadas más críticas, con 39 conflagraciones activas en 18 municipios, lo que obligó a mantener desplegados bomberos, organismos de socorro, comunidad, Policía, Ejército y otras instituciones para atender simultáneamente diferentes emergencias.
Mientras continúan las labores en San Luis, Natagaima y Cunday, las autoridades mantienen el monitoreo de las zonas afectadas y la coordinación desde los puestos de mando establecidos. La prioridad es contener los tres focos activos, proteger a las comunidades y reducir los daños sobre la cobertura vegetal y los recursos naturales, en una emergencia que exige mantener la capacidad de respuesta tanto desde tierra como desde el aire.































