En la Vitrina Turística de ANATO 2026, el Tolima sorprendió con trufas en forma de lechona y tamal, una innovadora propuesta que reinterpretó dos íconos gastronómicos de la región y cautivó a visitantes nacionales e internacionales.
Durante la primera jornada de la Vitrina Turística de ANATO 2026, el Tolima logró captar la atención del público con una propuesta dulce que combinó tradición e innovación: trufas en forma de lechona y tamal, inspiradas en dos de los platos más representativos del departamento.
La muestra gastronómica, presentada en Bogotá el 25 de febrero, se convirtió en uno de los atractivos más comentados del stand regional, destacándose entre la amplia oferta turística exhibida en la feria.
Estas piezas artesanales están elaboradas con harina de achira, licor de crema de arroz, ponqué de chocolate y achiras trituradas, recubiertas con chocolate blanco, logrando una mezcla de sabores que conserva la esencia tolimense en una versión dulce y sofisticada.
Más que un postre, las trufas fueron concebidas como una expresión de identidad cultural, demostrando que la gastronomía también puede ser una herramienta poderosa de promoción turística y diferenciación regional.
El italiano Felice Pagano elogió la propuesta calificándola como “excepcional, súper y delicioso”, comentario que se sumó a las múltiples reacciones positivas de visitantes nacionales y extranjeros.
El show de cocina fue liderado por la chef Yisseth Prieto, quien presentó la preparación en vivo como parte de una estrategia para destacar el talento culinario del departamento y atraer el interés del público especializado.
El producto es elaborado por la emprendedora Nelfy, creadora de la marca Gusto Pastelería Ibagué, en articulación con Astrid Lorena Ruiz, de la empresa La Jungla Loca, quienes apostaron por transformar símbolos tradicionales en una experiencia innovadora.
En un escenario donde los destinos compiten por promocionar paisajes y grandes atractivos, el Tolima decidió apostar por el sabor y la creatividad, demostrando que su riqueza turística también está en su capacidad de reinventar sus productos autóctonos sin perder la esencia cultural que los caracteriza.































