La sustancia estupefaciente fue hallada mediante planes de registro y control por el canino Osaka de la especialidad de antinarcóticos, quien dio una señal positiva en una bolsa que se encontraba en la entrada de los buses del terminal, encontrando dichas sustancias alucinógenas las cuales se presume que iban a ser transportadas hacia otro destino del país con el fin de ser comercializados.
































