La alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, se defendió tras las acusaciones realizadas en un medio de comunicación, en las que se cuestionaba la compra de una casa en un exclusivo sector residencial de la ciudad y un vehículo de alta gama.
«A mí no me pagaron con crispetas ni pepitas. Llevo 25 años en el ejercicio de lo público, toda la vida trabajando por el bienestar de mi hija», dijo Aranda.
La mandataria de los ibaguereños también indicó: «Que sean los organismos de control los que me investiguen. Mis manos son limpias, soy una mujer transparente y trabajadora, y siempre he demostrado mi pulcritud en el manejo de lo público», manifestó.
Aranda agregó que, hasta el momento, no ha sido notificada de una investigación por parte de la Fiscalía y que las acusaciones actuales son solo injurias, calumnias y señalamientos.































