Los Equipos Básicos de Salud del Hospital San Rafael de Dolores, en Tolima, recorren con compromiso y dedicación las trochas y caminos más difíciles para llevar atención médica y la vacuna contra la fiebre amarilla a las comunidades más apartadas.

Así llegaron en mula hasta la vereda Colopo, llevando salud a los hogares que más lo necesitan, donde el acceso a estos servicios es limitado.

Los profesionales aplicaron la dosis que protege a la población contra esta enfermedad letal, que puede prevenirse con una única aplicación de por vida.
“Invito a toda la gente a que se vacune, porque esta enfermedad no distingue género, ni edad: ataca a niños, ancianos, a quien sea”, afirmó Yerly Andrea Charry, habitante de la vereda La Soledad en Dolores, Tolima, quien compartió su testimonio de vida tras sobrevivir a la fiebre amarilla.
La vacuna es el método más efectivo para prevenir el contagio. Por eso reiteramos el llamado a toda la población, especialmente a quienes viven o se desplazan por zonas de riesgo, a vacunarse contra esta enfermedad.
La fiebre amarilla mata, #VacunarseSalvaVidas.































