Hace pocos días se publicó en medios locales y nacionales el regaño de la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, a sus funcionarios, por el bajo ritmo y rendimiento laboral en cada una de sus secretarías e institutos descentralizados.
El «jalón de orejas» no fue tan efectivo para la gerente de la Unidad de Salud de Ibagué (USI), Aura Acevedo, quien fue separada de su cargo por descuidos administrativos y de gestión.
En una reunión con personal de la USI, la alcaldesa Aranda se fue con todo sobre Acevedo, culpándola de no cumplir con su trabajo, especialmente por la demora en el trámite legal de $10 mil millones de pesos gestionados ante el Ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, dinero que hoy no ha llegado.
«No voy a permitir que se nos pierdan $10 mil millones», dijo Aranda.
La gran falla de Aura Acevedo no solo la sacó del cargo, sino que además podría poner en riesgo el desembolso de los recursos.
La alcaldesa Johana Aranda, en una reunión, reveló que la funcionaria le dijo mentiras y que no iba a permitir que se perdiera la gestión de recursos, sobre todo para la salud de los ibaguereños que tanto lo necesitan.































