Tras casi un año de incertidumbre, un estudio técnico determinó que gran parte de los edificios quemados en la calle 19 deberán ser derribados por riesgo de colapso. La Alcaldía confirmó que la responsabilidad de la demolición recaerá en los propietarios.
Después de 12 meses de espera, la Alcaldía de Ibagué reveló los resultados del estudio estructural realizado sobre los edificios afectados por el incendio del 16 de agosto de 2024, en la calle 19, entre carreras Cuarta y Quinta. La conclusión fue contundente: gran parte de la manzana siniestrada debe ser demolida por el grave deterioro de sus bases y cimientos.
El análisis determinó que las estructuras presentan daños irreparables que comprometen la estabilidad del conjunto, lo que representa un inminente peligro para quienes transitan por la zona. De acuerdo con el informe, solo una de las esquinas no sufrió afectación grave, mientras que el resto debe ser derribado para evitar una tragedia.
Harold Wilches, secretario de Medio Ambiente y Gestión del Riesgo, confirmó la decisión durante una rueda de prensa. “Se determinó que varias de esas estructuras deben demolerse por el alto riesgo en el que se encuentran. Solo una de las esquinas no tuvo afectación grave, el resto sí toca tumbarlo”, señaló el funcionario.
El estudio técnico tuvo un costo de 289 millones de pesos y tardó tres meses en completarse. Sus conclusiones no solo recomiendan la demolición casi total, sino que advierten sobre la urgencia de actuar para mitigar riesgos en el sector céntrico, altamente concurrido por peatones y comerciantes.
Aunque la Alcaldía acompañará el proceso, Wilches aclaró que la responsabilidad de la demolición recaerá sobre los propietarios de los inmuebles, quienes deberán asumir los costos y la logística. “Vamos a darles asesoría, pero la intervención es una obligación de ellos”, precisó.
La zona afectada se ha convertido en un foco de problemas urbanos desde el siniestro. Según el funcionario, allí se han incrementado los casos de inseguridad, acumulación de basuras y malos olores, afectando la imagen del centro de la ciudad y generando quejas constantes de la ciudadanía.
Para evitar que la situación se prolongue, la administración municipal evalúa alternativas que permitan agilizar el proceso, como la posibilidad de incentivos urbanísticos o acuerdos con los propietarios para dar paso a nuevos proyectos comerciales que revitalicen el sector.
La Alcaldía reiteró que continuará haciendo seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones, con el fin de garantizar la seguridad y la recuperación del espacio público en una de las áreas más representativas del centro de Ibagué.































