Una integración vecinal en el conjunto Alminar Samoa terminó en una violenta confrontación. Un hombre, apodado ‘el calvo’, persiguió a varios niños con una correa y desató la furia de los padres, lo que obligó a la intervención de la Policía.
La tranquilidad del conjunto residencial Alminar Samoa, en el sector de Ambalá en Ibagué, se vio interrumpida la noche del lunes festivo por un grave caso de intolerancia. Lo que debía ser una celebración familiar se transformó en una escena de caos, cuando un hombre, conocido en la comunidad como ‘el calvo’, habría intentado agredir a varios menores con una correa.
El hecho provocó la reacción inmediata de los padres de los niños, quienes enfurecidos se enfrentaron verbal y físicamente al presunto agresor. La tensión creció en cuestión de minutos y derivó en una gresca que no solo alteró la convivencia, sino que terminó con la destrucción de la puerta principal del conjunto residencial.
Vecinos presentes aseguraron que el episodio generó pánico entre los asistentes, especialmente por la presencia de menores en medio de la confrontación. Varios adultos intentaron intervenir para frenar la riña, aunque la situación se desbordó y requirió la llegada de las autoridades para controlar el enfrentamiento.
Al lugar arribaron uniformados de la Policía Metropolitana de Ibagué, quienes intervinieron de inmediato para restablecer el orden y dispersar a los involucrados. Según el reporte preliminar, dos hombres fueron conducidos hasta la estación de El Salado, mientras se esclarecen las responsabilidades en los hechos ocurridos.
Aunque hasta el momento no se tiene un informe oficial sobre personas lesionadas, algunos vecinos manifestaron que varios adultos resultaron con golpes menores durante la confrontación. La rápida intervención policial evitó que la situación escalara hacia una riña de mayores proporciones dentro del conjunto residencial.
De acuerdo con testimonios de los residentes, la molestia generalizada no solo obedeció al intento de agresión a los niños, sino también al temor de que hechos similares se repitan en el futuro. Para los habitantes de Alminar Samoa, la situación evidenció la necesidad de reforzar las medidas de seguridad interna y los canales de convivencia vecinal.
El presunto agresor, señalado de haber provocado el caos, permanece bajo investigación. Las autoridades adelantan el proceso de verificación para determinar las circunstancias exactas en que ocurrieron los hechos y establecer posibles sanciones por alteración del orden público y presunta agresión a menores.
Los residentes del conjunto esperan que este episodio sirva como llamado de atención sobre la importancia de la tolerancia y la resolución pacífica de los conflictos. Asimismo, solicitan a las autoridades locales un acompañamiento más constante para garantizar la seguridad y la tranquilidad en este importante sector de Ibagué.































