Más de 15.000 visitantes y 45 compradores internacionales llegarán a Chaparral para la IV Feria Internacional de Café, un encuentro que apuesta por abrir mercados, fortalecer a los productores y superar el histórico precio de US$72 por libra alcanzado en la subasta de 2025.
Chaparral se prepara para convertirse en el epicentro de la caficultura del Tolima con la realización de la IV Feria Internacional de Café, Tolima Corazón Cafetero de Colombia, que se desarrollará del 11 al 13 de septiembre. El encuentro reunirá a productores, compradores, catadores, baristas, empresarios y visitantes alrededor de una estrategia que busca convertir la calidad del café regional en nuevas oportunidades comerciales.
La feria fue trasladada de su fecha inicialmente prevista para agosto a los días 11, 12 y 13 de septiembre, como decisión conjunta de la Gobernación del Tolima y la Alcaldía de Chaparral, en solidaridad con las familias afectadas por el sismo registrado el 10 de agosto. Con la nueva programación, las autoridades mantienen la apuesta por realizar uno de los principales encuentros de cafés especiales del departamento. El secretario de Desarrollo Agropecuario del Tolima, Juan Camilo García, destacó que el café representa mucho más que una actividad agrícola y señaló que actualmente constituye una apuesta para la recuperación económica y social del departamento. La estrategia institucional busca fortalecer la comercialización, generar mejores oportunidades para las familias productoras y lograr que una mayor parte del valor generado por los cafés especiales permanezca en los territorios.
Uno de los principales atractivos será la participación de compradores internacionales. La Gobernación confirmó la presencia de 45 compradores provenientes de 10 países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Francia, España, Portugal, Brasil, Arabia Saudita y República Checa. Este componente convierte a Chaparral en una vitrina para que los productores puedan presentar directamente sus cafés ante potenciales compradores especializados. La expectativa también está puesta en la gran subasta internacional. En la edición de 2025, un café producido por Jorge Elías Rojas Vásquez, de Planadas, alcanzó los US$72 por libra, estableciendo un récord para la feria. Para este año, los organizadores esperan superar esa cifra y demostrar que los cafés de alta especialidad del Tolima tienen capacidad para competir por precios destacados en los mercados internacionales.
El encuentro contará además con una agenda orientada a la formación y al fortalecimiento de los conocimientos de los caficultores. Entre las actividades previstas se encuentran concursos de calidad, catación, competencias de baristas, rueda de negocios, subastas, cátedra cafetera y espacios tecnológicos. La propia Gobernación define la feria como un escenario destinado a conectar a productores locales con compradores nacionales e internacionales y fortalecer toda la cadena productiva. Para el alcalde de Chaparral, Hélver González Mora, el evento representa una oportunidad para proyectar al municipio y al sur del Tolima como territorios productores de cafés diferenciados. La expectativa económica trasciende las ventas directas del grano, pues la llegada de visitantes también puede beneficiar sectores como hotelería, transporte, gastronomía, comercio y turismo. En la planeación inicial se estimó una asistencia superior a 15.000 personas.
El impacto de la feria también busca extenderse más allá de los tres días de programación. La apuesta institucional contempla acompañar a los productores en procesos de formación, generación de valor agregado, apertura de mercados y posicionamiento de la marca café Tolima. En este sentido, las autoridades sostienen que las ferias deben funcionar como una plataforma para establecer relaciones comerciales que continúen después de terminado el evento. La agenda internacional también tendrá un componente de intercambio de experiencias. Productores destacados del departamento han participado en misiones y escenarios especializados para conocer nuevas prácticas relacionadas con cafés de alta especialidad y establecer contactos con compradores. La intención es que estas experiencias contribuyan a mejorar los procesos de producción y beneficio y, al mismo tiempo, permitan que más cafés tolimenses lleguen a mercados especializados.
Chaparral, además, se prepara para recibir a miles de visitantes con un dispositivo institucional que involucra seguridad, movilidad y gestión del riesgo. Las autoridades han señalado que Policía, Ejército, organismos de socorro y administración municipal trabajarán articuladamente durante el desarrollo del certamen, en un contexto en el que el departamento también enfrenta una temporada compleja de incendios forestales. Así, entre el 11 y el 13 de septiembre, Chaparral no solo será sede de una feria: será una vitrina para mostrar la calidad, diversidad y capacidad de innovación de las familias cafeteras del Tolima. El reto estará en convertir la presencia de compradores nacionales e internacionales en negocios concretos y en superar el récord de la subasta, mientras el departamento busca consolidar su posición como uno de los grandes referentes de los cafés especiales de Colombia.































