Medicadiz y Avidanti enfrentan sobreocupación y demoras en pagos de las EPS. La Alcaldía pide al Ministerio de Salud intervenir ante el riesgo de colapso en la atención médica de Ibagué.
La crisis del sistema de salud en Ibagué alcanzó un nuevo nivel de gravedad tras la declaratoria de emergencia funcional por parte de las clínicas Medicadiz y Avidanti. Ambas instituciones reportaron una sobreocupación sin precedentes y dificultades financieras derivadas de las demoras en los pagos y remisiones de las EPS, lo que compromete seriamente la atención a miles de pacientes en la capital tolimense.
La secretaria de Salud de Ibagué, Liliana Ospina, confirmó que en las últimas horas se realizó una reunión con representantes de las dos clínicas y la Personería Municipal. En el encuentro se evidenció que la principal causa de la crisis es la retención prolongada de pacientes, algunos con más de 15 días de espera para ser remitidos a otras instituciones, debido a la falta de respuesta de las EPS.
“La situación es crítica. Hay pacientes que no pueden continuar su tratamiento porque no se define su remisión. Además, los hospitales enfrentan dificultades para contratar personal y adquirir insumos por los retrasos en los pagos”, explicó Ospina. La funcionaria agregó que el déficit financiero ha generado un efecto dominó que afecta todos los niveles de atención.
A esta problemática se suma la escasez de medicamentos básicos y la deficiencia en los servicios de consulta externa y prioritaria, lo que lleva a que cada vez más usuarios recurran directamente a las urgencias. “Pacientes con hipertensión, diabetes, cáncer o enfermedades mentales se descompensan por falta de medicinas y terminan congestionando los servicios de urgencias”, añadió la secretaria.
Ante el panorama, la Alcaldía de Ibagué anunció la implementación de un plan de acción que contempla la notificación formal al Ministerio de Salud y a la Superintendencia Nacional de Salud. Además, se convocarán mesas sectoriales con EPS, IPS y la Personería Municipal para buscar soluciones inmediatas que eviten el colapso del sistema.
La administración local advirtió que el problema no es aislado, sino que refleja la crisis estructural del sistema de salud nacional. Por ello, insistió en que la intervención del Gobierno Nacional es urgente para garantizar la continuidad del servicio y proteger la vida de los usuarios.
“Informaremos los posibles riesgos en la prestación de los servicios a miles de ibaguereños. Este es un llamado urgente al Ministerio para que actúe antes de que la situación se torne insostenible”, enfatizó Ospina.
La Personería de Ibagué y la Secretaría de Salud continuarán realizando inspecciones y monitoreos en las clínicas afectadas para evaluar la evolución de la emergencia. Mientras tanto, las autoridades reiteran el llamado a las EPS para cumplir con sus obligaciones contractuales y financieras.
De no resolverse en los próximos días, la ciudad podría enfrentar una de las peores crisis hospitalarias de los últimos años, con el riesgo de afectar la atención en toda la red asistencial. Los pacientes y sus familias esperan una respuesta efectiva que evite el colapso total del sistema de salud en la capital del Tolima.































