El municipio de Coello, Tolima, se mantiene en alerta roja por la ola de incendios provocados por el fenómeno de El Niño. Aunque la última conflagración fue controlada, las autoridades reportan una grave afectación ambiental y piden a la comunidad extremar precauciones.
El municipio de Coello, en el departamento del Tolima, enfrenta una de las emergencias ambientales más complejas de los últimos meses debido a los constantes incendios forestales que lo han golpeado en medio de la fuerte ola de calor. En lo corrido de la temporada seca, cerca de 700 hectáreas han resultado afectadas por las llamas.
Según informó el alcalde Santiago Herrera, aunque este miércoles no se han presentado nuevos focos de incendio, la situación sigue siendo crítica y las condiciones climáticas continúan favoreciendo la propagación del fuego. Por eso, el municipio permanece en alerta roja.
La última emergencia registrada ocurrió en la vereda Llano de la Virgen, en un sector conocido como El Diamante. Allí, una aparente fuga de gas, combinada con vegetación seca y una chispa, habría sido la causa del incendio, que ya fue controlado por las autoridades locales y organismos de socorro.
El mandatario local aseguró que, aunque no se han visto comprometidas vidas humanas, cascos urbanos ni cultivos, los daños al entorno natural han sido significativos. “Hemos tenido una afectación importante de la fauna, la flora y la capa vegetativa en las zonas altas de las montañas”, explicó Herrera.
Con ayuda de drones y el análisis de imágenes satelitales, se estima que el fuego ha consumido unas 700 hectáreas de terreno, aunque esta cifra podría variar según las inspecciones que continúan en diferentes puntos del municipio. La magnitud del daño ambiental está en evaluación.
El alcalde recordó que Coello ha sido clasificado como “zona roja” por su alta vulnerabilidad frente a incendios forestales, situación agravada por el fenómeno de El Niño. Además, hizo un llamado a la ciudadanía para evitar las quemas agrícolas o “controladas”, que muchas veces terminan fuera de control.
“Por regla general, estas quemas siempre terminan afectando nuestros ecosistemas y pueden desencadenar emergencias mayores”, reiteró Herrera, quien pidió el respaldo de la comunidad para prevenir nuevas conflagraciones y reportar cualquier situación sospechosa de inmediato.
Actualmente, brigadas del Cuerpo de Bomberos, personal de Gestión del Riesgo y voluntarios se mantienen en estado de máxima alerta, atentos a cualquier nueva emergencia. Las altas temperaturas persisten y el riesgo de nuevos incendios continúa siendo elevado en toda la zona rural.































