Miembros del cabildo de Ibagué destacan que el reciente Parque Acuático en el Parque Deportivo puede atraer visitantes de todo el Tolima y convertir a la ciudad en un destino recreativo y familiar. Al mismo tiempo, advierten que el éxito del espacio dependerá de tarifas claras y buen mantenimiento.
Varios concejales de la ciudad de Ibagué se manifestaron durante la entrega oficial del nuevo Parque Acuático en el Parque Deportivo, donde coincidieron en que la obra representa una gran oportunidad para el deporte, la recreación y el turismo en la capital tolimense. En su discurso, el concejal Julián Serna subrayó que más allá de ser un escenario competitivo, la instalación de la piscina de olas le da un “toque recreativo” que podrá atraer visitantes de otros municipios del Tolima.
“Donde hay muchos escenarios de línea competitiva, con esta piscina de olas también tendremos el toque que va a generar turismo en la ciudad. Porque muchos municipios del Tolima van a querer venir… a la piscina del municipio de Ibagué”, explicó Julián Serna, haciendo énfasis en el efecto multiplicador de esta infraestructura hacia otros sectores económicos vinculados al turismo.
Por su parte, el concejal Javier Mora señaló que aunque la obra está lista para su uso público, la prioridad ahora reside en garantizar que funcione de manera sostenible en el tiempo: “Tendremos que hablar de tarifas, tendremos que hablar de dineros para poder mantener estos escenarios. En el Concejo estamos dispuestos a ayudar, discutir y definir lo mejor para los ibaguereños”.
El presidente del cabildo, Camilo Acevedo, añadió que el reto no termina con la inauguración, pues urge reglamentar el uso, las tarifas y el mantenimiento permanente de los nuevos escenarios deportivos de la ciudad. Indicó que el Concejo estará vigilante del borrador del proyecto de acuerdo que prepara el IMDRI en el marco del denominado “Acuerdo por el Deporte”.
La obra, entregada recientemente por la alcaldesa Johana Aranda, ya alcanzó el 100 % de ejecución, según difundió el medio local. Con ella, Ibagué busca posicionarse como un destino recreativo de primer nivel en el departamento y ofrecer espacios modernos para familias, jóvenes y visitantes.
Pero los concejales advirtieron que un parque tan ambicioso también implica desafíos importantes. Entre ellos, asegurar que el uso de la instalación no esté limitado solo a días de alta demanda, evitar que el costo de entrada sea una barrera para las familias ibaguereñas y mantener estándares de seguridad, limpieza y accesibilidad.
Además, señalaron que el impacto turístico dependerá de una estrategia integrada: desde transporte público eficiente hasta señalización adecuada, ofertas de servicios complementarios (hogar, comida, comercio) y vínculos con otros atractivos de la ciudad para generar estancias más largas y mayor movimiento económico.
En definitiva, los cabildantes de Ibagué avalan la visión de que este nuevo Parque Acuático puede ser un catalizador para la economía local y regional, siempre y cuando el compromiso con el mantenimiento, la regulación tarifaria justa y la inclusión de la ciudadanía se mantenga.































