Categoria Actualidad

Publicado May 30, 2020

Desempleo en Ibagué, otra dura Pandemia

Pasar del 19.4% al 25.1 %, y que los jóvenes desocupados sean los más perjudicados, es una situación que hay que analizar, y tomar medidas inmediatas de cómo hacer, para salir de ese deshonroso segundo lugar después de Neiva y desplazando a Quibdó, ciudad que mantenía el primer lugar.

Lo que, si se identifica, es que los sectores gastronómicos, turísticos y de servicios generales, son los que arrojan las cifras, y que los hombres entre 25 y 40 años, son los perjudicados.

Decir que, 5.371.000 quedaron sin trabajo en 3 meses, y que otros 4.313.000 realizan otras actividades ligadas al estudio y hogar, en un país de 49,65 millones de habitantes según el censo del DANE, en el 2018, pone al gobierno en alerta máxima, sobre “reinventar” palabra de moda, soluciones en proyectos que generen ocupaciones, y en todos los frentes de trabajo.

Hace 10 años, el problema en Colombia, era la falta de preparación, el Gobierno se escudaba en los bajos niveles de profesionalismo y aunaban esfuerzos con la academia para ofrecer carreras que permitieran abastecer las empresas, y de paso disminuir el índice de los desocupados, es decir, para el estado colombiano, la salida era estudiar.

Las cosas hoy en día, son muy distintas, la apertura de universidades, centros de capacitación y nuevos programas en el Sena, permiten surtir de personal capacitado a pequeñas, medianas y grandes industrias.

Y si el desempleo aumenta en Ibagué, por qué pedir que la informalidad disminuya, por qué combatir con los vendedores informales o estacionarios, por qué hacerles retenes a los sistemas piratas de transporte público, acaso el desempleo no se combate con generación de oportunidades, o se combate con atacar a los que buscan una, y no la encuentran.

Otro de los grandes problemas del desempleo, es que no se cree en los de la región, no se confía en los profesionales de la tierra, vemos en empresas y universidades, personas con acento de otras regiones y países, no se está diciendo que no se le de oportunidades a los de afuera, se está diciendo que el desempleo también se cura con “Ibaguereño contrata Ibaguereño”, esa es una de las premisas de los paisas, donde el regionalismo se abraza tanto, que permite no solo generar oportunidades laborales sino ocupación de afuera.

En el último informe enviado por la oficina de comunicaciones de la alcaldía de Ibagué, titularon

“Más de 21 mil empleos se habilitarán en Ibagué en una reactivación económica responsable”

Esto podría resultar una maravillosa noticia, un aliento a la persona, a las familias, a quien los contrata, y sobre todo a cualquier administración, que vive de logros en campos donde más críticas e inconformismos existen, esto hace parte de la reactivación económica en algunos sectores, de una solución inmediata, pero no hace parte de la disminución o reducción del desempleo, las cifras están ahí, como también está identificado el problema, el DANE lo dice, los sectores gastronómicos, turísticos y de servicios generales, ahí es donde no hay que hacer.

Esto debe alertar a las autoridades locales y a los gremios económicos, a “reinventar” y en sus planes de desarrollo diseñar estrategias claras para disminuir y reducir, y no solo para reactivar el comercio. Es necesario saber, que tanto conocen los gremios a las empresas, que tanto se trabaja en la unión de esfuerzos, que tanto se tienen identificados los sectores, sus necesidades, sus problemas y posibles soluciones.

En una nota económica que hace EL PAIS, sobre la crisis del Coronavirus, noto cifras que confirman este escrito y que arrojan en el panorama nacional, que, “En un mes, más de 5,3 millones personas dejaron de estar ocupadas en el país andino, la cuarta parte de los puestos de trabajo. En ese mismo periodo, los desempleados pasaron de 2,5 millones a 4,1 millones, mientras la población ocupada se ubicó en 16,5 millones de personas. Como se anticipaba, los sectores más golpeados fueron industria manufacturera, comercio, restaurantes, actividades artísticas y de entretenimiento. Si se amplía el periodo de febrero a abril, la tasa de desempleo se ubica en 14,6 %. El pasado marzo, cuando los colombianos llevaban cerca de una semana sometidos a las inéditas medidas de confinamiento, el desempleo ya había subido al 12,6%”.

Además, afirman que, “Colombia arrancó este año con los mejores números entre los países grandes de la región. El crecimiento de los dos primeros meses superaba el 4%, pero la incertidumbre de marzo, cuando se inició la cuarentena, bastó para frenar ese impulso y cerrar el trimestre con un crecimiento de 1,1%. Es probable que el pasado abril quede registrado como el mes de peor desempeño económico en la historia de Colombia, coinciden diversos analistas. Para este año, el Ministerio de Hacienda prevé una desaceleración en torno a -5,5%”.

Lo cierto es que la pandemia continua y por lo menos este resto de año, las cifras aumentarán desmedidamente, si el gobierno y los gremios no diseñan planes inmediatos, esto se saldrá de las manos y de forma desbordada.

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Profesional en comunicación social