Categoria Actualidad | Política

Publicado Sep 7, 2025

El cumpleaños de los 2 mil millones: ¿fiesta o feria electoral?

Lo que pasó en el cumpleaños de Santiago Barreto, precandidato al Senado por el Partido Conservador, es una fotografía perfecta del cinismo político que se respira en el Tolima. Una reunión con más de 5 mil personas traídas de 46 municipios, con $200.000 en efectivo para cada una, transporte pago, lechona de almuerzo, hidratación y seguramente mucha música, pero poca vergüenza.

 

¿Estamos hablando de una fiesta de cumpleaños o de una operación electoral a gran escala?
Según las cuentas que circulan entre críticos y analistas, la celebración habría costado cerca de $2 mil millones. Y claro, la pregunta obvia: ¿de dónde salió esa plata?

 

Los alcaldes como padrinos… de campaña

Se dice que alcaldes aliados al clan Barreto y otros líderes al parecer aportaron alrededor de $20 millones cada uno. Multiplique eso por 46 municipios, sin incluir a Ibagué, y obtendrá unos $920 millones. Y el resto, ¿lo puso quién? ¿Empresarios agradecidos? ¿Contratistas generosos? ¿La Gobernación como piñata?

La explicación oficiosa parece ser que los recursos vinieron de los bolsillos de todos los tolimenses, disfrazados de “colaboraciones” o “ayudas”. Porque no nos digamos mentiras: en el Tolima cuando un político mueve esa cantidad de gente, comida y dinero, la plata no sale del bolsillo propio. Sale de contratos, de favores, de pactos bajo cuerda. Y si los alcaldes pusieron la cuota, es justo preguntarse: ¿lo hicieron con recursos públicos o de su bolsillo?

¿Regalos o votos comprados?

En un país donde miles viven con el salario mínimo o menos, dar $200 mil pesos por cabeza no es un regalo. Es una estrategia. Es una compra disfrazada de celebración. Es convertir el voto en un souvenir de cumpleaños.
Y sí, es temprano para hablar de elecciones. Pero ¿cómo no pensar que este fue un acto de campaña anticipada, usando la excusa de una fecha personal para hacer proselitismo masivo?

¿Hasta cuándo el cinismo?

El clan Barreto lleva años acumulando poder en el Tolima, y nadie duda de su capacidad para movilizar maquinaria. Pero lo que indigna no es solo la opulencia del evento, sino la normalización del abuso de poder. ¿Qué mensaje se le está dando a los ciudadanos? Que la política es un negocio. Que quien tenga más plata (o más amigos con contratos) es quien gana.
Hoy fue una fiesta. Mañana será una elección. Y después, un contrato. Ese es el ciclo.

Mientras tanto, las vías rurales destruidas, las escuelas sin presupuesto y sin (PAE), las obras acumuladas en más de 90 elefantes blancos, y los campesinos esperando lo que nunca llega: una política decente.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social