El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud y Protección Social, continúa consolidando una de las apuestas más ambiciosas en materia de atención primaria en salud en la historia reciente del país: los Equipos Básicos y Especializados de Salud (EBS), una estrategia que hoy está llevando médicos, ginecólogos, psiquiatras, psicólogos y otros profesionales de la salud directamente hasta las veredas, corregimientos y territorios históricamente olvidados de Colombia.

La iniciativa, impulsada por el presidente Gustavo Petro y liderada desde el Ministerio por Guillermo Alfonso Jaramillo, busca garantizar que la salud deje de ser un privilegio concentrado en las grandes ciudades y llegue, de manera digna y oportuna, a las comunidades rurales, indígenas y campesinas del país.
De acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Salud, Colombia ya cuenta con más de 10.000 Equipos Básicos de Salud desplegados en los 32 departamentos del territorio nacional, con una inversión superior a los 4,2 billones de pesos. Entre 2023 y 2025, estos equipos lograron llegar a más de 7,4 millones de hogares, muchos de ellos ubicados en zonas donde durante décadas el acceso a especialistas era prácticamente inexistente.
La estrategia no solo contempla atención en medicina general. Uno de los mayores avances ha sido la presencia de especialistas en psiquiatría, ginecología, pediatría y medicina familiar en regiones apartadas, permitiendo atender problemáticas que históricamente habían sido invisibilizadas, especialmente en salud mental y salud sexual y reproductiva.
En veredas donde antes una consulta especializada implicaba viajar durante horas —o incluso días—, hoy los profesionales llegan directamente a las comunidades para realizar controles médicos, diagnósticos tempranos, acompañamiento psicológico y seguimiento integral a pacientes con enfermedades crónicas o trastornos emocionales.
El Ministerio de Salud ha señalado que cerca de 124 equipos especializados cuentan con profesionales en ginecoobstetricia, pediatría, medicina interna, medicina familiar y psiquiatría, fortaleciendo la capacidad resolutiva en los territorios y evitando que miles de personas tengan que desplazarse a las capitales departamentales para recibir atención.
La salud mental, precisamente, se ha convertido en una prioridad dentro de esta política pública. Según datos del Instituto Nacional de Salud, durante 2024 se registraron en Colombia más de 38.700 casos de intento de suicidio y más de 164.000 casos asociados a violencia intrafamiliar y de género, cifras que reflejan la necesidad urgente de ampliar la cobertura en atención psicológica y psiquiátrica en todo el país.
Frente a este panorama, la presencia de psicólogos y psiquiatras en zonas rurales representa un cambio significativo para miles de familias colombianas que, durante años, no tuvieron acceso a servicios de salud mental.
Los Equipos Básicos de Salud también desarrollan jornadas de prevención, vacunación, educación en salud sexual y reproductiva, atención prenatal, control de enfermedades crónicas y acompañamiento comunitario, fortaleciendo el modelo preventivo y territorial que promueve el Gobierno del Cambio.
Para comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, la llegada permanente de estos equipos representa mucho más que una consulta médica: significa la presencia del Estado en territorios históricamente excluidos.
El presidente Gustavo Petro ha reiterado en diferentes escenarios que la transformación del sistema de salud debe empezar por acercar los servicios a la gente y priorizar la prevención sobre la enfermedad. Bajo esa visión, el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo ha defendido la expansión de los Equipos Básicos de Salud como una herramienta clave para reducir brechas sociales y garantizar el derecho fundamental a la salud.
Hoy, mientras médicos, enfermeros, psicólogos y especialistas recorren trochas, montañas y ríos para llegar a las veredas más alejadas del país, miles de colombianos comienzan a sentir que la salud ya no está reservada únicamente para quienes viven cerca de una gran ciudad, sino que puede convertirse verdaderamente en un derecho para todos.































