Salidas de funcionarios cercanos a Andrés Hurtado evidencian una nueva fase de reconfiguración en el gobierno de Johana Aranda, en medio de tensiones políticas que se arrastran desde 2025.
La reconfiguración política en la Alcaldía de Ibagué continúa tomando fuerza con la salida de varios funcionarios vinculados al denominado “hurtadismo”, en lo que distintos sectores ya califican como la “escoba arandista”.
Uno de los movimientos más recientes se registró en Infibagué, donde salió de manera discreta Ana Lucía Rivera, quien había sido directora de comunicaciones durante la administración de Andrés Hurtado y actualmente se desempeñaba como enlace de prensa.
En su reemplazo quedó como encargado Sebastián Rivadeneira, en un cambio que, aunque puntual, se suma a una serie de decisiones que evidencian ajustes internos dentro del gobierno local.
De acuerdo con versiones conocidas, en las próximas horas podrían confirmarse nuevas salidas de funcionarios y contratistas cercanos al exmandatario, lo que consolidaría una nueva etapa en la administración liderada por Johana Aranda.
Entre los nombres que estarían en proceso de desvinculación figuran Juan David Ortiz, Yuri Cervera, Manuela Gómez y Stefania Vargas, algunos de los cuales ya habrían salido o estarían próximos a dejar sus cargos.
Este nuevo remezón se suma a una serie de cambios que se vienen registrando desde 2025, cuando comenzaron a hacerse evidentes las tensiones entre Aranda y quien fuera su mentor político, en medio de diferencias sobre el rumbo administrativo del municipio.
De hecho, la mandataria ha reiterado públicamente su independencia política y ha señalado que sus decisiones responden a la ciudadanía, marcando distancia con el grupo de Andrés Hurtado.
Los ajustes en el gabinete han sido interpretados como parte de una estrategia para reorganizar la administración municipal y consolidar un equipo propio, en un contexto de ruptura política que redefine las fuerzas internas en la capital del Tolima.































