Adriana Matiz denunció la falta de articulación del Gobierno Nacional en la reubicación de familias desplazadas del Catatumbo y Cauca hacia municipios del Tolima, como Honda, Rovira y Suárez. Aseguró que el departamento no rechaza a nadie, pero exige planificación y respeto institucional.
Durante el lanzamiento oficial de la Feria Internacional del Café 2025, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, alzó su voz para denunciar públicamente la llegada no concertada de familias desplazadas a varios municipios del departamento. Según afirmó, estas personas provienen de zonas de conflicto como el Catatumbo y el Cauca.
Matiz señaló que la reubicación se ha hecho sin previa coordinación con las autoridades locales ni con el Gobierno departamental. “Primero fue en Honda, ahora también han llegado a Rovira y Suárez. No se nos ha informado, no ha habido concertación, y ni estos municipios ni la Gobernación cuentan con los recursos para garantizar condiciones dignas a estas familias”, afirmó.
La mandataria recalcó que su posición no responde a una actitud de rechazo hacia las víctimas del conflicto armado, sino a una exigencia legítima de planificación responsable. “El Tolima no es una tierra xenófoba. Somos una tierra firme que acoge con amor, pero no aceptamos la improvisación institucional”, señaló.
Matiz expresó su preocupación por los efectos sociales que estas decisiones unilaterales pueden generar en las comunidades receptoras. En su intervención, advirtió que la ausencia de articulación con las regiones puede abrir la puerta a tensiones innecesarias, afectando la convivencia y el equilibrio territorial.
Además, hizo un llamado al Gobierno Nacional para que abra un debate serio y estructural sobre el tratamiento a víctimas del conflicto, desplazados y población en proceso de reincorporación. “Seguimos tratando de contener un cáncer con curitas. No se puede seguir improvisando”, advirtió la gobernadora.
Matiz también reclamó mayor reconocimiento para las regiones que, históricamente, han sostenido los procesos de desarrollo y paz en el país. “El Estado no puede seguir tomando decisiones desde el escritorio, sin conocer la realidad de los territorios”, subrayó.
La mandataria reiteró que el Tolima es un territorio con vocación de paz, hospitalidad y progreso, pero que merece respeto. “Somos una tierra privilegiada por su clima, por su café, por su gente. Pero también merecemos ser parte de las decisiones que nos afectan”, expresó.
Finalmente, Adriana Matiz pidió al Gobierno Nacional entablar canales de comunicación efectivos con las regiones. “Aquí estamos para aportar, pero no podemos seguir cargando solos con decisiones mal planeadas. El Tolima exige respeto, articulación y soluciones reales”, concluyó.































