El Dane reveló que, aunque el país alcanzó una reducción del desempleo al 8,8%, la capital tolimense se mantiene entre las tres ciudades con mayor desocupación, junto a Quibdó y Riohacha.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) publicó su más reciente informe sobre el mercado laboral correspondiente al trimestre móvil mayo-julio de 2025. El estudio reveló un dato histórico para Colombia: la tasa de desempleo nacional cayó a 8,8%, el nivel más bajo desde el año 2001, lo que evidencia una tendencia positiva en la generación de empleo y recuperación económica en distintos sectores productivos del país.
No obstante, el panorama cambia drásticamente cuando se analizan los resultados por ciudades. El reporte de la Gran Encuesta Integrada de Hogares mostró que persisten desigualdades significativas en la distribución del empleo, lo que genera contrastes entre las regiones. Mientras varias capitales celebran cifras alentadoras, otras continúan liderando los índices de desocupación a nivel nacional.
De acuerdo con el informe, Quibdó se mantiene como la ciudad con mayor desempleo en Colombia, con una tasa de 24,3%, casi el triple del promedio nacional. Le sigue Riohacha, que alcanzó un 14,4%, y en tercer lugar aparece Ibagué, con un 12,9%, consolidándose como la capital de la región andina con más dificultades en materia laboral durante el periodo analizado.
En el extremo opuesto, los resultados más favorables se registraron en Medellín, Villavicencio y Cali. Estas tres ciudades reportaron tasas por debajo del 8%, situándose como referentes en la consolidación de empleo urbano. Medellín obtuvo el mejor desempeño con un 7,3%, seguida por Villavicencio con 7,7% y Cali con 7,8%, lo que contrasta con la realidad de ciudades intermedias que aún enfrentan serios problemas estructurales.
El Dane destacó que, a pesar de la mejora nacional, la desigualdad regional continúa siendo uno de los principales desafíos para la política laboral. En ciudades como Quibdó, la tasa de desempleo triplica la media del país, lo que refleja profundas brechas en inversión, dinamismo económico y oferta de oportunidades para la población. Este mismo panorama se extiende a otras capitales como Riohacha e Ibagué, donde la falta de generación de empleo formal se ha convertido en una constante preocupación.
En el caso de la capital tolimense, los indicadores de desocupación confirman una tendencia que se ha repetido en los últimos años. Ibagué aparece de manera recurrente en los primeros lugares de desempleo nacional, lo que evidencia limitaciones en su capacidad productiva y la necesidad de fortalecer políticas públicas que incentiven la inversión y apoyen al sector empresarial y emprendedor.
El informe también reveló que de las 23 ciudades y áreas metropolitanas evaluadas, solo diez registraron tasas de desempleo inferiores al promedio nacional. Esto demuestra que la recuperación económica en Colombia no se distribuye de manera homogénea y que persisten retos en la diversificación de las economías locales, especialmente en aquellas regiones dependientes de pocos sectores productivos.
Ante este panorama, expertos señalan que se requieren estrategias focalizadas que respondan a las realidades de cada ciudad. En el caso de Ibagué, se considera fundamental impulsar programas de formación laboral, apoyo a los jóvenes para la inserción en el mercado de trabajo, fortalecimiento del sector agroindustrial y acompañamiento a las pequeñas y medianas empresas. Solo así, aseguran, será posible superar el rezago y reducir los índices de desempleo que hoy ubican a la capital tolimense entre las más críticas del país.































