La gobernadora Adriana Magali Matiz reveló que 4.947 hectáreas de cultivos y pastos para ganadería han resultado afectadas por los incendios forestales. La emergencia más preocupante permanece en el cerro de Las Mercedes, entre Suárez y Carmen de Apicalá.
La emergencia por incendios forestales continúa generando graves afectaciones ambientales y económicas en el Tolima, donde más de 11.700 hectáreas han resultado afectadas. La gobernadora Adriana Magali Matiz entregó un nuevo balance y advirtió que las cifras podrían aumentar mientras avanzan las evaluaciones en las zonas impactadas.
La mandataria explicó que una de las principales preocupaciones se concentra actualmente en el cerro de Las Mercedes, ubicado entre Carmen de Apicalá y Suárez. La magnitud de la conflagración mantiene en alerta a las autoridades debido a la posibilidad de que las llamas puedan extenderse hacia otros cuatro municipios del oriente del departamento.
Para enfrentar esta emergencia se mantiene un operativo con la participación de organismos de socorro y diferentes instituciones. Bomberos, la Fuerza Aeroespacial y la Policía Nacional han dispuesto capacidades terrestres y aéreas para realizar descargas de agua y contener el avance del fuego en los sectores más críticos.
Matiz señaló que la situación ha requerido varios días de trabajo permanente, mientras que otras conflagraciones que llegaron a afectar municipios como San Luis, Valle de San Juan y Ortega ya fueron liquidadas. La mandataria destacó el esfuerzo de los equipos que participaron en las labores de control y extinción de los incendios.
El impacto económico también preocupa a las autoridades departamentales, especialmente por las pérdidas registradas en el sector agropecuario. Según el balance preliminar entregado por la Gobernación, cultivos de limón, mango, cachaco y extensas áreas de pastos para ganadería fueron consumidos por las llamas durante las emergencias.
De las más de 11.700 hectáreas afectadas, aproximadamente 4.947 corresponden a cultivos y pastos destinados a actividades agropecuarias. La Gobernación estima además pérdidas superiores a los $41.000 millones en este sector, aunque las autoridades advierten que el proceso de evaluación todavía continúa y los daños podrían incrementarse.
Ante la persistencia de algunos focos y la posibilidad de nuevas emergencias, la gobernadora hizo un llamado a la ciudadanía para evitar las denominadas quemas controladas. Matiz recordó que provocar un incendio forestal puede generar consecuencias penales y económicas, de acuerdo con las disposiciones contempladas en el artículo 350 del Código Penal.
La Gobernación reiteró que la prioridad es controlar completamente la conflagración del cerro de Las Mercedes y evitar que alcance nuevos territorios. Mientras continúan las labores de extinción, las autoridades mantienen la vigilancia sobre las zonas afectadas y solicitan responsabilidad a la comunidad para evitar acciones que puedan desencadenar más incendios en el departamento.































