El exgobernador que ya anuncia en cafetines de la ciudad que volverá a ser candidato para suceder a Adriana Matiz, tiene una enorme encrucijada: muchos dirigentes del círculo más cercano a Óscar Barreto, son los que se opondrán a una nueva aspiración de Orozco, a quien tildan de procesado debido a las investigaciones que adelanta la Corte por el supuesto cartel de la salud.
Si las elecciones regionales fueran este domingo, Ricardo Orozco no tendría problema en alzarse con el triunfo como gobernador del Tolima, sin embargo, aún faltan 26 meses para que los tolimenses acudan a las urnas a elegir concejales, diputados, alcaldes y gobernador en el departamento.
Orozco ganaría porque hoy navega solo y sus únicas aguas turbulentas, son las denuncias por presunta corrupción en el manejo – aparentemente – inapropiado de los recursos de la salud. Pero las investigaciones que empezaron como denuncias de prensa, ya han motivado investigaciones de fondo por parte de la Fiscalía delgada ante la Corte Suprema de Justicia, que ha compulsado, por competencia, copias al alto tribunal para que continúe con las pesquisas.
El problema que le ha generado a Orozco estar en el ojo del huracán permanentemente, ya le está generando vacíos de confianza con su patrón, el Senador Óscar Barreto a quien a diario le llegan voces disonantes, mensajes de inconformismo e inclusos llamados a la sensatez pidiéndole que revise muy bien la posible aspiración del expolicía y exdiputado del Tolima.
Debido a ese escenario adverso que tiene hoy Ricardo Orozco, ya dentro del barretismo suenan otros nombres como posibles sucesores de la gobernadora Adriana Magali Matiz. El diputado Giovanni Molina ha venido haciendo la tarea, se muestra cercano a las cámaras de Delcy Isaza y Gerardo Yepes. Es un hombre de confianza del heredero Santiago Barreto y eso le permite figurar como opción de poder.
El otro que ha empezado a sonar en los escalones de la Gobernación del Tolima, es el secretario de turismo del departamento, Alexander Castro. Es el de las entrañas de Barreto en lo que tiene que ver con las estrategias de comunicaciones, es el que decide qué se publica según las necesidades de la organización. Aunque muchos lo acusan de ser el de la comunicación negra, por su capacidad, ha logrado también ganarse el respaldo de la gobernadora Matiz. Viene haciendo la tarea, aunque en una secretaría poco trascendental, acorde al plan de desarrollo del departamento.
El otro que quiere mostrarse y hacerse contar es el secretario de Agricultura del departamento, Fernando Borja. Leal y obediente, quien sigue las instrucciones sin refutarlas, ahora espera que Barreto le dé el visto bueno y él ser el candidato conservador para el 2027. Borja conoce el departamento, lo reconocen en la estructura que lleva construyendo por más de 20 años y es un ser humano del que todos tienen un concepto favorable.
De los tres posibles candidatos distintos a Orozco, se destaca que el único conservador en sus orígenes, es Giovanni Molina. Alexander Castro y Fernando Borja, son liberales convertidos a conservadores por necesidad y coyuntura de poder. Borja estuvo al lado de Jorge Tulio Rodríguez durante años y de Castro se recuerda su paso por el Grupo Oro cuando cogobernaban en la administración liberal de Fernando Osorio.
Ricardo Orozco se muestra confiado en que será ungido por Barreto una vez más. Hoy es la cara visible y el responsable de los votos que saque Santiago Barreto por fuera del departamento. En el Tolima poco se le ve en los eventos que se hacen en provincia, solo se destaca su presencia en cafés del centro comercial La Estación y el Jus´so de la Pola, quizás por estrategia, no lo muestran al lado de los candidatos al Congreso, debido a que, para muchos, el desgaste de Orozco es muy alto.
La misma gobernadora ha tenido que apagar incendios provocados por la actitud déspota y arrogante del exgobernador Orozco. De hecho, ha habido episodios de inconformismo de la mandataria con el que quiere ser su sucesor, porque él no ha tenido capacidad para defender la obra de gobierno de su organización. Solo habla de los supuestos logros obtenidos entre 2020 y 2023 cuando él fue gobernador del Tolima.
Después de las legislativas empieza la competencia real para la gobernación y así revisar cómo el Senador Óscar Barreto se jugará sus cartas.































