El compromiso de acabar con el hacinamiento que por años se venía presentando con los privados de la libertad en la permanente central, es hoy una realidad, gracias a los traslados masivos al COIBA de Picaleña.
Y es que, al iniciar el año, la permanente central de la capital tolimense registraba un 700% de hacinamiento de sindicados en sus instalaciones, hecho que dificultaba la estadía y convivencia en este sitio.
Actualmente estamos terminando con un tope de 120 capturados en este lugar, a diferencia de cuando empezamos en enero que teníamos un tope de 614 capturados”, añadió el Capitán Jeinner Bautista, supervisor de la permanente central.































