Durante el 2025, la Sexta Brigada del Ejército logró afectar significativamente las estructuras del GAO-r Frente Joaquín González y de las disidencias de Iván Mordisco, mediante capturas, neutralizaciones y golpes financieros estratégicos. Bajo el mando del coronel Diego Fernando Patiño Orozco, la unidad consolidó uno de los años más exitosos en materia de orden público en el Tolima.
El año 2025 se consolidó como uno de los periodos más efectivos para la Sexta Brigada del Ejército Nacional en la lucha contra las disidencias de alias Calarcá y alias Iván Mordisco en el Tolima. Durante doce meses, el entonces comandante, coronel Diego Fernando Patiño Orozco, lideró operaciones sostenidas que permitieron impactar estratégicamente el GAO-r Frente Joaquín González y otras estructuras residuales, devolviendo seguridad al sur y occidente del departamento. Su gestión destacó por la articulación con instituciones regionales y nacionales, permitiendo coordinar esfuerzos y consolidar resultados operacionales de alto impacto.
El primer gran golpe se registró en febrero, con la muerte en desarrollo de operaciones militares de alias Cancharino en zona rural de Rovira. Este individuo era el cabecilla de finanzas del Bloque Jorge Suárez Briceño y manejaba millonarias rentas ilegales derivadas de la extorsión, el narcotráfico y el secuestro. Solo en el Tolima recaudaba cerca de 800 millones de pesos al mes, mientras que en el resto del país movía más de 3.000 millones. Su neutralización golpeó de manera directa la estructura financiera de las disidencias.
Posteriormente, se alcanzaron nuevos resultados con la captura de alias Tique, integrante de las redes de apoyo al terrorismo del Frente Joaquín González. Este sujeto era considerado una ficha clave para las extorsiones en Rovira y Roncesvalles. A este operativo se sumó, en abril, la captura de alias Fabián, principal cabecilla de la estructura, junto a tres de sus hombres. Estos golpes comenzaron a fracturar el mando operativo del GAO-r en el territorio tolimense.
En junio, las tropas lograron la captura de alias Danilo, quien había asumido desde el 2025 el rol de segundo cabecilla del Frente Joaquín González, con influencia en Ibagué, Rovira, Roncesvalles y Cajamarca. Junto a él fueron detenidos dos presuntos integrantes más. Este mando se encargaba de presionar a comerciantes y campesinos mediante cuotas extorsivas para mantener el control territorial, acciones que generaban temor en la población rural.
Meses después, en octubre, se produjo la captura de alias Arley o el Paisa, segundo cabecilla financiero del GAO-r. Según las autoridades, administraba cerca de 800 millones mensuales y enviaba el 70% de estos recursos al Meta para fortalecer el Bloque Jorge Suárez Briceño. En noviembre, las operaciones continuaron con la captura de dos miembros del anillo de seguridad de alias Marcos, actual cabecilla del Frente Joaquín González, debilitando aún más su capacidad operativa.
Contra las disidencias de Iván Mordisco también se obtuvieron resultados relevantes. En marzo, fueron capturados alias Pedro Sierra y cinco integrantes más de las redes de apoyo del Frente 26 de Marzo. Días después, se logró la captura de otros dos miembros derivados del desdoblamiento de la Subestructura Gaitán Gutiérrez y se recuperó a un menor de edad. Entre abril y mayo, la ofensiva continuó con la captura de nueve integrantes del Frente Ismael Ruiz, entre ellos alias Héctor, líder de las redes de apoyo, en San Antonio.
Las operaciones en Rioblanco durante mayo permitieron detener a alias Negro o Cachaco y a Leonidas Avilés, a quienes se les incautaron armas y material de intendencia. Luego, el 28 del mismo mes fueron capturados alias Useche, alias el Zarco, alias el Cura, Misael de Jesús Llanos y José Beltrán Serrano, sujetos implicados en homicidios selectivos y dirigidos por alias Libardo González. En julio cayó alias Cortico o Felipe Trochez, y en agosto alias Gardel, ambos pertenecientes al Frente Ismael Ruiz, consolidando la presión militar sobre estas estructuras.
La lucha contra las redes de apoyo del Bloque Isaías Pardo también dejó la captura de alias el Tuerto y alias John, presunto sicario encargado de ejecutar homicidios selectivos. Estos sujetos estarían involucrados en los asesinatos de Yohan Alape, Julián Peralta y Willy Dagua entre 2023 y 2024. En cifras globales, la Sexta Brigada reportó 288 capturas contra grupos delincuenciales, 16 por minería ilegal, 11 por extorsión, ocho sometimientos a la justicia y cuatro menores recuperados. A esto se suman campañas contra el reclutamiento infantil, 319 actividades de prevención y acciones sociales como la construcción de 1.000 metros de placa huella y 40 estufas ecoeficientes.
Todos estos resultados fueron posibles gracias al trabajo conjunto con la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional, la Fiscalía y autoridades regionales, además del compromiso de los 4.600 hombres y mujeres de la Sexta Brigada. Su labor, destacada por el comandante saliente, permitió contener el avance de las disidencias, proteger a la población civil y fortalecer la seguridad de un departamento que durante años ha enfrentado amenazas persistentes.































