Las emergencias forestales obligaron a concentrar capacidades terrestres y aéreas en tres municipios del Tolima. Autoridades advierten que las condiciones del terreno y el clima han dificultado las labores, mientras se prepara la llegada de nuevos refuerzos para contener el avance de las llamas.
Tres incendios forestales de gran magnitud permanecían activos al caer la tarde de este miércoles en los municipios de Cunday, San Luis y Chaparral, generando una compleja emergencia que movilizó durante toda la jornada organismos de socorro, autoridades y comunidades. Las labores se desarrollaron por tierra y aire, en medio de condiciones climáticas y topográficas que han dificultado el control de las llamas.
El Puesto de Mando Unificado Permanente (PMU) sesionó durante la jornada bajo el liderazgo de la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, con el propósito de coordinar las acciones de respuesta frente a las tres conflagraciones. En el dispositivo participaron entidades del Gobierno Nacional, la Gobernación, cuerpos de bomberos, Defensa Civil, Policía Nacional, Ponalsar, Ejército Nacional y habitantes de las zonas afectadas.
En Cunday, las autoridades concentraron buena parte de sus esfuerzos debido al riesgo de que el incendio continúe avanzando hacia otros sectores del departamento. El director de Gestión del Riesgo del Tolima, Luis Alberto Cárdenas, explicó que se dispusieron capacidades locales, regionales y nacionales, incluyendo labores en tierra y apoyo mediante helicópteros para intentar contener el frente de fuego.
Una de las principales preocupaciones en esta zona es la posibilidad de que las llamas alcancen el municipio vecino de Purificación, situación que mantiene bajo vigilancia a los organismos de emergencia. De acuerdo con Cárdenas, para este jueves está previsto el arribo de un nuevo refuerzo proveniente de Bogotá, con el objetivo de fortalecer las operaciones y aumentar la capacidad de respuesta frente a la emergencia.
En Payandé, jurisdicción del municipio de San Luis, las condiciones del terreno representan uno de los mayores obstáculos para los equipos que trabajan en tierra. Los sectores afectados presentan zonas abruptas y de difícil acceso, por lo que durante la jornada se contó también con apoyo aéreo mediante dos aeronaves privadas contratadas por la compañía Cemex y gestionadas con el respaldo de la Gobernación del Tolima.
La tercera emergencia se concentra en el corregimiento de Amoyá, cerca de la vereda Tuluní, en jurisdicción de Chaparral. El director de Gestión del Riesgo calificó este incendio como un caso atípico por las características de la zona y explicó que las labores han contado con la participación de los bomberos municipales, la Defensa Civil y un refuerzo proveniente del departamento de Boyacá.
En esta última emergencia también se desplegaron recursos aéreos para realizar descargas sobre los puntos donde las condiciones permitieron la intervención. La articulación entre organismos de socorro, autoridades y comunidades ha sido fundamental para enfrentar los incendios, especialmente en lugares donde las dificultades de acceso limitan las operaciones terrestres.
Al cierre de la jornada, Luis Alberto Cárdenas reconoció la complejidad de las tres emergencias y señaló que el departamento todavía no ha superado la situación. Las autoridades mantendrán activo el PMU y continuarán coordinando las capacidades disponibles para evitar que los incendios se extiendan a nuevas áreas, mientras se espera la llegada de refuerzos y se mantienen las labores de control durante las próximas horas.































