La Gobernación del Tolima, en coordinación con el Ejército y autoridades locales, anunció la instalación de retenes 24/7 y mayores restricciones al transporte de maquinaria pesada para frenar el avance de la minería ilegal que amenaza el sur del departamento.
El secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra, confirmó que el departamento intensificará sus acciones contra la minería ilegal con la instalación de retenes permanentes en puntos estratégicos del sur del territorio. Estas medidas buscan evitar el tránsito de maquinaria pesada que es utilizada en la explotación ilícita de minerales y que ha venido afectando de manera crítica a varias comunidades campesinas.
Uno de los principales controles estará ubicado en la entrada a Ataco, un corredor en el que se ha identificado el paso frecuente de retroexcavadoras y otras maquinarias de gran capacidad hacia zonas de extracción ilegal. “Ese es uno de los sitios donde se va a establecer un retén permanente. Es como la historia del elefante: no puede pasar inadvertido. Se calcula que son varias decenas de maquinarias que tuvieron que ser transportadas en algún momento”, puntualizó Bocanegra.
La decisión se tomó tras una solicitud de la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, al Ejército Nacional, con el fin de intensificar la vigilancia en estas rutas, donde ya existe presencia militar. La mandataria busca con ello cerrar el paso a un fenómeno que no solo genera daño ambiental, sino también impactos sociales y de seguridad en los municipios del sur.
De igual manera, el secretario recordó que el alcalde de Chaparral expidió un decreto que restringe el transporte nocturno de maquinaria pesada, medida que se complementa con los retenes. Con ello se pretende cortar la logística de la minería ilegal, que aprovecha la oscuridad para movilizar equipos hacia las zonas de difícil acceso en la cordillera.
Los controles también estarán acompañados de labores de inteligencia y de articulación con la Fiscalía, con el propósito de judicializar a quienes financian o promueven la explotación ilícita de minerales en esta parte del Tolima. Bocanegra recalcó que no se trata solo de perseguir a los operarios de maquinaria, sino de identificar a las estructuras criminales que están detrás del negocio.
Uno de los mayores problemas que ya se evidencia en la zona es el impacto ambiental. Según Bocanegra, en municipios como Río Blanco y Chaparral se han registrado prácticas de extracción con mercurio, lo que está contaminando fuentes hídricas, afectando cultivos y destruyendo la capa vegetal. “Estamos frente a una destrucción masiva que golpea la agricultura, la biodiversidad y, sobre todo, la salud de las comunidades”, advirtió.
El funcionario también hizo un llamado a la ciudadanía para que denuncie la presencia de maquinaria sospechosa en las vías del sur del departamento. Señaló que, pese a los esfuerzos institucionales, la colaboración de los habitantes es clave para detectar a tiempo cualquier operación irregular que pueda vincularse con la minería ilegal.
La Gobernación del Tolima reiteró que el objetivo de estas medidas no es entorpecer la movilidad de los sectores productivos, sino garantizar que la explotación de recursos se realice de manera legal, ordenada y con licencia ambiental. “No podemos permitir que un delito siga destruyendo el patrimonio natural y poniendo en riesgo la vida de nuestra gente”, concluyó Bocanegra.































