La gobernadora Adriana Matiz anunció un acto conmemorativo para honrar a las víctimas, exaltar la resiliencia del departamento y reforzar el mensaje de prevención que dejó la catástrofe del 13 de noviembre de 1985.
A pocos días de cumplirse 40 años de la tragedia de Armero, la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, anunció que el próximo 13 de noviembre se realizará un homenaje especial en memoria de las más de 25 mil víctimas que dejó la avalancha del volcán Nevado del Ruiz. El evento tendrá como propósito recordar uno de los episodios más dolorosos de la historia nacional y, al mismo tiempo, invitar a la reflexión sobre la importancia de fortalecer la prevención ante futuros desastres naturales. La mandataria señaló que este acto no será únicamente una ceremonia protocolaria, sino un espacio profundo de memoria y aprendizaje colectivo.
Durante el anuncio, la gobernadora enfatizó que esta conmemoración busca resaltar el impacto histórico y emocional que aún persiste en el departamento. Según Matiz, el 13 de noviembre de 1985 marcó un antes y un después en la vida de miles de familias tolimenses y en la manera en que el país entiende el manejo del riesgo. “Armero nos dolió, nos cambió y nos enseñó”, expresó, recordando que la magnitud de la tragedia transformó para siempre la identidad de la región y dejó lecciones que hoy continúan vigentes en los procesos institucionales y comunitarios.
Matiz recordó que, a raíz de ese desastre, Colombia impulsó una de las reformas más significativas en materia de atención y gestión de emergencias: la creación del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo. Este organismo permitió estructurar acciones más coordinadas, fortalecer las capacidades de respuesta y promover una cultura preventiva a nivel nacional. Para la gobernadora, cada avance logrado en estos cuarenta años representa un compromiso con la memoria de quienes perdieron la vida en Armero y con las nuevas generaciones que deben estar mejor preparadas.
En ese sentido, la mandataria subrayó que las inversiones y programas relacionados con la gestión del riesgo en el Tolima también hacen parte del legado de Armero. Mencionó que la entrega de maquinaria, la implementación de iniciativas ambientales y los proyectos de fortalecimiento comunitario responden a la necesidad de evitar que tragedias similares vuelvan a repetirse. Cada acción, dijo, es una forma de honrar a las víctimas mediante la conciencia, la responsabilidad institucional y la apropiación ciudadana de las medidas de prevención.
El acto conmemorativo del 13 de noviembre incluirá una agenda amplia para mantener viva la memoria del municipio desaparecido. Entre las actividades previstas se encuentran ceremonias religiosas, recorridos por los lugares emblemáticos de Armero, actos simbólicos con las comunidades sobrevivientes y presentaciones culturales. Estas iniciativas buscan no solo recordar lo sucedido, sino también reafirmar el compromiso del Tolima con la preservación de su historia y la promoción de la resiliencia.
Las autoridades departamentales han señalado que la conmemoración contará con la participación de diversas entidades, organizaciones sociales y familiares de las víctimas. El objetivo es que la jornada se convierta en un espacio de encuentro entre generaciones, donde se compartan relatos, aprendizajes y testimonios que contribuyan a mantener vigente el recuerdo de Armero. También se contempla la presencia de instituciones educativas para fortalecer la pedagogía en torno a la prevención del riesgo.
La gobernadora insistió en que hablar de Armero no es solo mirar al pasado, sino comprender el presente y proyectar un futuro más seguro. Destacó que la memoria debe traducirse en acciones concretas que permitan anticiparse a los riesgos naturales, especialmente en un país con alta vulnerabilidad geológica y climática. Asimismo, pidió a la ciudadanía participar activamente en los actos conmemorativos y asumir un rol protagonista en la construcción de una cultura preventiva que salvaguarde vidas.
Finalmente, Matiz reiteró que este homenaje es un reconocimiento a la fortaleza del pueblo tolimense, que ha sabido levantarse pese al dolor. La gobernadora afirmó que los 40 años de la tragedia representan un momento clave para reafirmar la resiliencia del departamento y recordar que, aunque Armero ya no existe como municipio, su historia continúa viva en cada acción orientada a prevenir desastres. El llamado oficial es a recordar con respeto, aprender con responsabilidad y construir un Tolima más preparado.































