Categoria Actualidad | Regional

Publicado Ago 31, 2026

Unidad Solidaria impulsa formación agropecuaria para fortalecer el campo del Tolima

La entidad participó en la cuarta cohorte del Diplomado de Extensión Agropecuaria con Enfoque Territorial y Desarrollo de Capacidades, una iniciativa articulada con instituciones del sector que busca llevar conocimientos, asociatividad y economía social y solidaria a las comunidades rurales del departamento.

La Unidad Solidaria Regional Centro Sur, Tolima, se vinculó a la cuarta cohorte del Diplomado de Extensión Agropecuaria con Enfoque Territorial y Desarrollo de Capacidades, desarrollado en la Universidad del Tolima, como parte de una estrategia orientada a fortalecer la formación de los profesionales que acompañan a los productores rurales del departamento. La iniciativa reúne a la Universidad del Tolima, la Gobernación del Tolima, AGROSAVIA, el Instituto Colombiano Agropecuario, el Comité de Ganaderos y otros actores vinculados al sector agropecuario, con el propósito de articular conocimientos y capacidades para responder a las necesidades de los territorios.

El proceso académico inició el pasado 29 de agosto de 2026 en las instalaciones de la Facultad de Agronomía de la Universidad del Tolima, espacio en el que la Unidad Solidaria fue invitada a aportar contenidos relacionados con los fundamentos de la economía social y solidaria. Alexandra Bedoya, funcionaria de la Unidad Solidaria Regional Centro Sur Tolima, explicó que esta participación busca complementar la formación de los extensionistas y entregarles herramientas para acompañar procesos colectivos de organización, cooperación y desarrollo comunitario. La apuesta es que los conocimientos adquiridos puedan convertirse posteriormente en acciones concretas en las comunidades productoras.

La formación cobra especial importancia debido al papel que cumplen los extensionistas como enlace entre las instituciones y los productores agropecuarios. La Ley 1876 de 2017 establece que la extensión agropecuaria comprende un acompañamiento integral para desarrollar capacidades, facilitar el acceso al conocimiento, tecnologías y servicios de apoyo, además de contribuir a la competitividad y sostenibilidad de las actividades productivas. La misma norma contempla los Planes Departamentales de Extensión Agropecuaria como instrumentos de planificación para organizar estas acciones en los territorios.

Uno de los principales desafíos será lograr que esta capacitación trascienda las aulas y llegue a las zonas rurales más apartadas del Tolima, donde persisten dificultades de conectividad y acceso a información institucional. En este escenario, los extensionistas adquieren una función estratégica como multiplicadores del conocimiento, pues mantienen contacto directo con los productores y pueden identificar las particularidades de cada comunidad. Diego Alberto Navarro Niño, profesional de Transferencia y Tecnología de AGROSAVIA, resaltó precisamente la importancia de fortalecer el servicio de extensión y garantizar que los contenidos lleguen hasta los territorios donde se desarrolla la actividad agropecuaria.

Dentro de los componentes del diplomado también se encuentra el fortalecimiento de la asociatividad y el cooperativismo como herramientas para mejorar las capacidades de las organizaciones rurales. La intención es que los participantes conozcan alternativas que permitan a los productores trabajar de manera colectiva, gestionar recursos, mejorar sus procesos y ampliar sus posibilidades de comercialización. La Ley 1876 contempla, entre los enfoques de la extensión agropecuaria, el desarrollo de capacidades sociales y el fortalecimiento de la asociatividad para facilitar la gestión colectiva de los sistemas productivos.

Para la Unidad Solidaria, incorporar los principios de la economía social y solidaria representa una oportunidad para fortalecer procesos comunitarios basados en la cooperación, la solidaridad y el beneficio colectivo. Estos conocimientos podrán ser utilizados por los extensionistas durante el acompañamiento a organizaciones de productores, asociaciones y comunidades rurales que buscan consolidar iniciativas productivas. De esta manera, la formación no se limita a la transferencia de conocimientos técnicos, sino que pretende aportar herramientas para mejorar la organización, la gestión y la capacidad de respuesta de los actores del campo.

La articulación institucional constituye otro de los elementos centrales de esta iniciativa, debido a que permite integrar conocimientos técnicos, académicos y territoriales provenientes de diferentes entidades. La propia Ley 1876 establece un sistema de actores para la extensión agropecuaria en el que participan entidades nacionales, territoriales, universidades, organizaciones y prestadores especializados. Además, la Universidad del Tolima ha venido promoviendo espacios de articulación para fortalecer su relación con el territorio y ampliar el impacto de sus procesos de extensión y proyección social.

El reto ahora será que la capacitación se traduzca en resultados visibles para las comunidades productoras del Tolima, especialmente en aquellos territorios que enfrentan mayores dificultades para acceder a asistencia y oferta institucional. La Unidad Solidaria reafirma con esta participación su apuesta por la economía social y solidaria, la asociatividad y el cooperativismo como instrumentos de transformación territorial. El propósito final es contribuir a que los extensionistas cuenten con mayores capacidades para acompañar a las organizaciones rurales y que ese conocimiento se convierta en oportunidades, gestión colectiva y mejores condiciones para el desarrollo del campo tolimense.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social