La Junta Directiva del Banco de la República decidió mantener sin cambios la tasa de interés de intervención en 12 %, en la última reunión con el Ministerio de Hacienda del gobierno de Gustavo Petro antes del relevo presidencial. La decisión también incluyó el anuncio de un programa para fortalecer las reservas internacionales mediante la compra de hasta US$4.000 millones.
El Banco de la República decidió mantener la tasa de interés de intervención en el 12 %, marcando así la última reunión de política monetaria realizada junto al Ministerio de Hacienda del gobierno del presidente Gustavo Petro antes del cambio de mando. La determinación fue adoptada por mayoría de la Junta Directiva y refleja una postura de cautela frente al comportamiento de la economía nacional e internacional.
La decisión fue aprobada con cuatro votos a favor de mantener la tasa vigente y tres votos que respaldaban un incremento de 50 puntos básicos. El resultado evidenció un cambio en la posición de algunos integrantes de la Junta, pues codirectores que anteriormente habían respaldado reducciones en las tasas optaron esta vez por conservar el nivel actual para garantizar estabilidad económica.
Entre los principales factores que motivaron la decisión se encuentran el aumento de las expectativas de inflación, el impacto de la tensión geopolítica derivada del conflicto en Irán y los posibles efectos económicos asociados al fenómeno de El Niño, elementos que, según la Junta, podrían ejercer presiones sobre el comportamiento de los precios durante los próximos meses.
Con este panorama, el Banco de la República optó por mantener una política monetaria prudente, priorizando el control de la inflación y la estabilidad macroeconómica. La determinación busca evitar que factores externos e internos afecten la recuperación económica y generen mayores presiones sobre el costo de vida de los colombianos.
Durante la misma sesión, la autoridad monetaria anunció la puesta en marcha de un programa para incrementar las reservas internacionales del país mediante la compra de divisas por un monto de hasta 4.000 millones de dólares. La estrategia pretende fortalecer la capacidad financiera de Colombia frente a escenarios de volatilidad en los mercados internacionales.
El gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, explicó que un mayor nivel de reservas internacionales contribuye a preservar la confianza sobre la fortaleza externa de la economía colombiana y facilita el acceso del país a fuentes de financiamiento internacional en condiciones favorables.
El mecanismo para la adquisición de divisas se realizará mediante subastas programadas y solo se ejecutará cuando la tasa de cambio se ubique por debajo del promedio registrado durante los 20 días anteriores. La primera jornada de compras fue anunciada para el próximo 3 de agosto, retomando una estrategia similar implementada por el Emisor durante 2024.
La decisión adoptada por la Junta Directiva será uno de los primeros retos económicos que encontrará el nuevo Gobierno Nacional. El comportamiento de la inflación, el crecimiento económico y la evolución de los mercados internacionales determinarán si en las próximas reuniones el Banco mantiene esta postura o inicia nuevamente un ciclo de ajustes en la tasa de interés.































