Publicado Sep 23, 2026

Tolima enfrenta triple alerta por sequía, sismos e incendios

El departamento permanece bajo vigilancia por el déficit extremo de lluvias, la reducción de caudales, la actividad sísmica concentrada en Chaparral y una emergencia por incendios forestales que completa 53 días consecutivos.

El Tolima atraviesa una situación de alerta múltiple debido a la coincidencia de tres fenómenos que mantienen activados los organismos de prevención y gestión del riesgo: una marcada reducción de las lluvias, una intensa actividad sísmica en Chaparral y una prolongada emergencia por incendios forestales. La Gobernación y Cortolima hicieron un llamado a reforzar las medidas preventivas en los 47 municipios y mantener seguimiento permanente a las condiciones del territorio.

Uno de los principales factores de preocupación está relacionado con el recurso hídrico. El reporte de Cortolima correspondiente al periodo comprendido entre el 1 y el 20 de septiembre señala que en el departamento se registraron 14,9 milímetros de lluvia, frente a los 65,7 milímetros esperados, equivalente al 23 % de las precipitaciones habituales. Además, el 85 % del territorio presenta déficit severo y la totalidad del departamento registra lluvias por debajo de lo normal.

Las altas temperaturas también han profundizado la presión sobre las fuentes de agua. La temperatura media departamental se encuentra 2,8 grados Celsius por encima del promedio histórico, mientras que en Murillo se han registrado incrementos de hasta 4,2 grados. De acuerdo con el diagnóstico presentado por las autoridades, esta combinación de escasez de lluvias y calor sostenido ya tiene efectos sobre los caudales de los ríos, situación que llevó a la gobernadora Adriana Magali Matiz a señalar que el recurso hídrico se encuentra en “cuidados intensivos”.

La disminución de los niveles de agua también se refleja en las corrientes monitoreadas por las autoridades ambientales. El río Gualí registra una reducción superior a un tercio de su caudal, mientras algunas estaciones del sistema del río Magdalena presentan descensos tanto en caudal como en nivel. Ante este panorama, Cortolima recomendó a las administraciones municipales promover el ahorro de agua, evaluar restricciones para usos no esenciales y preparar planes de contingencia frente a posibles escenarios de desabastecimiento.

A esta situación se suma la actividad sísmica registrada en Chaparral. El Servicio Geológico Colombiano confirmó más de 130 eventos entre la madrugada del 20 de septiembre y la tarde del 21 de septiembre, con varios movimientos superiores a magnitud 4. Posteriormente, el registro acumulado aumentó considerablemente y motivó el desplazamiento de una comisión técnica integrada por el SGC, Cortolima y la Gobernación para evaluar directamente las condiciones del terreno.

En su actualización más reciente, el SGC señaló que la actividad sísmica de Chaparral continúa bajo monitoreo permanente y que deben analizarse las posibles causas de esta concentración de eventos. La entidad ha planteado como hipótesis preliminar cambios en el campo de esfuerzos de la corteza que podrían estar relacionados con el sismo del 10 de agosto de 2026, de magnitud Mw 7,4, aunque advirtió que se requieren estudios adicionales para establecer si existe una relación entre ambos fenómenos.

Como medida preventiva, la Gobernación pidió a los 47 alcaldes activar los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, revisar sus protocolos y mantener informadas a las comunidades mediante canales oficiales. En Chaparral, Rioblanco, San Antonio y Roncesvalles se adoptó temporalmente la modalidad de Escuela en Casa, mientras las autoridades evalúan la evolución de la actividad sísmica. También se recomendó a las familias preparar un kit básico de emergencia y mantener identificados los puntos de encuentro.

Mientras se atienden las condiciones de sequía y sismicidad, los organismos de emergencia continúan enfrentando la temporada de incendios forestales. Una lluvia ayudó a controlar el foco registrado en Valle de San Juan, pero permanecen tres incendios activos en Ortega, Chaparral y Prado, con lo que el departamento completa 53 días consecutivos de emergencia por fuego. La Gobernación señaló que esta situación ha generado un importante desgaste de las capacidades humanas, técnicas y económicas, por lo que reiteró el llamado a mantener al Tolima en “modo prevención”.

ElCorrillo.Co

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