El Hospital La Candelaria de Purificación, Tolima, enfrenta una deuda de 10.000 millones de pesos de Nueva EPS que pone en peligro la atención al 70 % de sus usuarios. La gerente lidera mesas de trabajo con autoridades para mitigar el impacto.
En Purificación, Tolima, el Hospital La Candelaria está en riesgo de ver afectada su operación por una deuda de aproximadamente 10.000 millones de pesos que mantiene la Nueva EPS con la institución. Según la gerente Eliana del Pilar Quezada, esta deuda compromete la atención al 70 % de los pacientes atendidos por la red hospitalaria.
Quezada señaló que, pese a la gravedad de la situación, la operación del hospital aún no se ha visto comprometida. Esto gracias a la gestión de mesas de trabajo conjuntas con la Secretaría de Salud Departamental, donde han logrado recaudar parte de los recursos adeudados, oxigenando la operación institucional.
La funcionaria explicó que en meses anteriores el flujo de recursos por parte de la Nueva EPS había sido constante, pero en el mes más reciente no se recibió el giro completo. Ante esto, el centro médico ha presentado requerimientos a nivel nacional para exigir el cumplimiento de los pagos.
Mientras la deuda persiste, el hospital continúa fortaleciendo sus servicios y ampliando sus especialidades médicas. Quezada aseguró que uno de los objetivos prioritarios es mantener la continuidad en la atención, pese a los déficits financieros que atraviesa la entidad.
La gerente también reconoció el respaldo recibido por parte del Ministerio de Salud, que ha permitido financiar proyectos y apoyo técnico en Purificación. Esta ayuda externa ha sido fundamental para mantener operativos los servicios de mediana complejidad del hospital.
Quezada enfatizó que, aunque los recursos faltantes son significativos, actualmente no se han puesto en riesgo vidas humanas ni atención en urgencias. No obstante, advirtió que de prolongarse el incumplimiento de giros, la prestación del servicio podría verse seriamente afectada.
Desde instancias regionales y locales se ha solicitado a la EPS acelerar sus pagos y evitar una crisis asistencial que impactaría a miles de usuarios. La comunidad y las autoridades locales están pendientes de los resultados de las mesas de negociación con el prestador.
El balance actual muestra que el hospital continúa brindando atención, pero con tensión financiera. Se espera que los mecanismos administrativos y el respaldo institucional permitan estabilizar el flujo de caja y garantizar la salud de los afiliados.































