El diputado Geovanny Molina se suma a las denuncias de la Gobernadora Adriana Magaly Matiz, instando al Gobierno Nacional a retomar el control territorial de manera urgente en Ataco para proteger a la población civil de la presión de grupos armados.
El diputado del Partido Conservador, Geovanny Molina, ha elevado su voz para respaldar de manera contundente las recientes denuncias hechas por la gobernadora del Tolima, Adriana Magaly Matiz. Esta intervención surge a raíz de los graves hechos reportados en el sector de Polecito, ubicado en la zona rural del municipio de Ataco, donde se alertó sobre la presencia activa de grupos armados ilegales. La situación, que ha generado zozobra entre los residentes de la región, fue calificada por el dirigente político como un desafío inaceptable contra la autoridad y la paz que el departamento ha buscado construir con tanto esfuerzo en años recientes.
Según lo informado por la mandataria departamental, integrantes de las disidencias de las Farc han estado realizando requisas y retenes ilegales en los caminos que conectan a las veredas de Ataco. Estas acciones, que atentan directamente contra la libertad de movilidad y la seguridad de los ciudadanos, representan una clara violación de los derechos humanos y un método de control territorial que preocupa profundamente a la administración regional. El diputado Molina fue enfático al señalar que este tipo de conductas no pueden ser toleradas en un Estado democrático que debe garantizar la protección integral de todos sus habitantes sin excepción alguna.
«Ante los hechos denunciados por la gobernadora Adriana Magaly Matiz respecto a las requisas por parte de las disidencias de las Farc a los habitantes de Polecito, en Ataco, expresamos nuestro respaldo al llamado de la mandataria y nuestra solidaridad con las comunidades», señaló Molina tras conocerse la gravedad del asunto. El diputado dejó claro que su posición no es solo un gesto político, sino un compromiso real con las familias que hoy se sienten vulnerables ante el accionar delictivo de estos grupos armados. Para el asambleísta, es inaceptable que la población civil termine siendo el blanco de tácticas de intimidación que buscan sembrar el miedo entre la ciudadanía rural.
El legislador conservador aprovechó la coyuntura para enfatizar que el control absoluto del territorio debe estar, bajo ninguna circunstancia, fuera de manos de la institucionalidad y de la Fuerza Pública. Según su visión, cualquier espacio cedido a los grupos armados es un retroceso en la gobernabilidad y un peligro inminente para la convivencia pacífica. Molina insistió en que el Estado tiene la obligación constitucional de ejercer su autoridad de manera permanente, evitando que agentes externos intenten suplantar las funciones de vigilancia y control que solo le competen a las autoridades legítimamente constituidas por la ley colombiana.
En su declaración, el diputado Molina también expresó su total solidaridad con las familias afectadas por estas acciones intimidatorias que han alterado la cotidianidad en la zona rural de Ataco. Reconoció que el sur del departamento ha sido una región históricamente golpeada por la violencia, y que sus habitantes merecen vivir, de una vez por todas, en condiciones de paz, desarrollo y con plenas garantías de seguridad. Para el dirigente político, es imperativo que las voces de estas personas sean escuchadas y que su derecho a transitar libremente por sus territorios sea respetado sin las presiones de actores armados al margen de la ley.
Finalmente, el diputado hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y a todas las autoridades competentes para que adopten medidas inmediatas y eficaces. Molina exigió que se desplieguen los recursos necesarios para garantizar la seguridad y la tranquilidad de las familias tolimenses, evitando que los grupos armados ilegales continúen ejerciendo presión y control sobre las comunidades rurales del departamento. Según el dirigente, no se trata solo de reacciones temporales, sino de una estrategia integral que permita neutralizar las amenazas y devolver la confianza a los ciudadanos en sus propias veredas y caminos rurales.
La preocupación de Molina se alinea con una creciente inquietud en la Asamblea Departamental del Tolima frente a los focos de inseguridad que parecen reactivarse en zonas estratégicas del sur. El diputado hizo un llamado a la unidad de todas las fuerzas políticas para exigir respuestas claras y contundentes por parte del Ministerio de Defensa y las comandancias militares de la región. El objetivo es que la presencia del Estado sea visible, efectiva y constante, de tal manera que ninguna organización ilegal sienta que puede tomar el control de la vida cotidiana en los corregimientos más apartados de la geografía tolimense.
Con este pronunciamiento, el diputado Geovanny Molina espera que se tomen las decisiones necesarias en el corto plazo para evitar una escalada de estos hechos violentos. La seguridad en Ataco y en el sur del Tolima debe ser una prioridad absoluta para el Gobierno Central, garantizando que el orden público se mantenga bajo los estándares de la legalidad. El dirigente concluyó reafirmando que su labor desde la Asamblea continuará enfocada en ser un canal de denuncia y acompañamiento para las comunidades, siempre buscando que el bienestar y la tranquilidad regresen a cada rincón del departamento frente a cualquier adversidad.































