El 12 de diciembre de 1922, nació en el Libano Tolima, Alfonso Jaramillo Salazar, quien se convertiría en el mejor ejemplo de lo que significa servir y gobernar al mismo tiempo.
(Falleció el martes 10 de abril de 2018)

Desde muy niño, recorría su tierra natal haciendo favores no solo a su familia, sino a quien lo necesitara, se destacó como uno de los mejores estudiantes de la institución educativa Isidro Parra de donde se graduó en 1940 con todos los honores, luego partió hacia Bogotá donde se convirtió en médico de la Universidad Nacional y Cirujano en Buenos Aires Argentina.
Durante su brillante carrera, viajaba cuando podía a su tierra natal para hacer lo que le gustaba, servir.
El doctor Alfonso, consideró en aquella época, que su servicio podría fortalecerse con la política, y decidió lanzarse al Concejo hasta ser el presidente de esa corporación, después el primer alcalde de elección popular, integrante del Comité de Cafeteros del Líbano, de ahí dió un gran salto al ser Gobernador del Tolima.
El gran trabajo y las condiciones humanas del doctor Jaramillo Salazar, lo llevaron a ser
Representante a la Cámara, Senador de la República, Embajador de Colombia ante el Reino de Noruega y miembro de la Academia Nacional de Medicina.
Alfonso Jaramillo Salazar, sin duda alguna, era el mejor referente del Tolima a nivel nacional, tanto así, que fue amigo personal, ministro estrella y mano derecha del presidente Julio César Turbay Ayala, a quien ayudó a elegir, poniendo al Tolima a votar.
Era un verdadero y auténtico Liberal, no solo hablaba, también aplicaba y enseñaba los principios de su partido, sus discursos eran hacia lo social y lo ético, esto por su intelecto y su léxico, daba cátedra, tanto así que era admirado por connotados políticos, académicos y científicos.
Las causas sociales, la voluntad, la fe y el amor por la gente, hicieron que el doctor Jaramillo, como ministro de Salud, hiciera grandes obras en el Tolima y el País.
En el Líbano es recordado por obras como:
La pavimentación carretera Líbano-Armero; la construcción y dotación del Hospital Regional que hoy lleva su nombre, el Hogar Infantil del ICBF; el Aeropuerto, donde hoy hay más de 400 viviendas, la remodelación del Ancianato, la construcción de polideportivos y el mejoramiento de Instituciones educativas, la recuperación de vías, proyectos de electrificación, la construcción de la Plaza de Toros, el Coliseo de Ferias, las instalaciones de Telecóm, el mejoramiento del agua potable y el matadero, entre otras obras, confirman el gran hombre que era.
Es decir, no hay una obra en el Libano, donde no haya tenido que ver el doctor Alfonso.
En los 100 años de natalicio de Alfonso Jaramillo Salazar, se destaca, que gran parte de su vida y sus obras, la vivió y las hizo al lado de su esposa Hilda Martínez, de quien hay otra larga historia que contar, con quien tuvieron 5 hijos, Martha, Omar, Edgar, Guillermo Alfonso y Mauricio, quienes heredaron de sus padres el arte de hacer política limpia, transparente y honesta.

Sin duda alguna, difícilmente nacerá en el Tolima un hombre igual a Alfonso Jaramillo Salazar, queda en la memoria de quienes lo conocieron sus actuaciones y su historia en las nuevas generaciones.































