Por años, los residentes del barrio Santa Elena, especialmente los sircundantes a la Universidad del Tolima, han tenido que vivir una seria de dificultades ocasionadas por los estudiantes y visitantes quienes protagonizan riñas y enfrentamientos con las autoridades utilizando gases lacrimogenos, papas bomba y otra serie de elementos contundentes.

Este tipo de encuentros, se hacen cada vez que se presentan paros, protestas, celebraciones y conmemoraciones, perturbando la tranquilidad de todos.

En la salida de la UT hacia la Iglesia San Judas Tadeo, se presentan todo tipo de irregularidades, venta y consumo de alucinógenos, licor, hurto, invasión de espacio público, trancones por el estacionamiento de vehículos.

La Universidad del Tolima, realizó varios adecuaciones, mejoramientos y construcciones en su interior y en la fachada principal, noticia que alegró a estudiantes, docentes, directivos y comunidad.

Los vecinos del sector, especialmente de Multifamiliares Santa Elena, pensaban que este mejoramiento sería la salvación para una mejorar la movilidad de peatones y vehículos, cosa que empeoró, y ahora el caos es más visible por la cantidad de motos y carros que cuadran en la entrada del alma mater, como un parqueadero público.
Los estudiantes abandonas sus vehículos en la entrada sin custodia, ingresando a la universidad todo un día, ocasionando caos, y sin miedo al hurto.
En el reconocido barrio, es normal encontrar casas con un letrero de «Se Vende» al no aguantar más todo lo que han tenido que soportar por años, por el solo hecho de vivir al lado de la UT.
elcorrillo.co habló con los furibundos habitantes, quienes manifestaron haber elaborado un derecho de petición, para ser radicado a la secretaría de Mobilidad, con copia a la UT y la Policía, para poder resolver este y los demás problemas que viven.































