El Museo del Río Magdalena cumple una década como referente cultural único en Colombia, con más de 100 mil visitantes y proyectos que han llevado la memoria del río a escenarios nacionales e internacionales.
El Tolima se prepara para celebrar una fecha especial: los 10 años de la renovación del Museo del Río Magdalena en Honda. Este espacio, único en el país, se ha consolidado como el lugar que honra la memoria del gran río de la nación, sus comunidades ribereñas y las múltiples expresiones culturales que se han forjado en su cauce. Desde su reapertura, ha sido visitado por más de 100 mil personas que han encontrado en sus salas un reconocimiento al río como patrimonio natural y cultural de Colombia.
La propuesta curatorial del museo, titulada “Navegación y Rostros de un Río Mundo”, fue construida de manera colectiva con el aporte de pescadores, artesanos, artistas, investigadores y ciudadanos. Este enfoque ha permitido que el museo no sea solo un espacio de exhibición, sino un relato vivo que refleja la identidad y la historia de quienes habitan y recorren el Magdalena.
Durante esta década, el Museo ha impulsado más de 40 exposiciones temporales en las que han participado fotógrafos, colectivos culturales, gestores comunitarios y artesanos. Además, ha desarrollado proyectos emblemáticos como Sabiendas y Subiendas, la Biblioteca Viva del Río, el Sello Editorial, Canoa Cinema y el Museo Viajero, iniciativas que han llevado el legado del Magdalena a ciudades como Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cartagena.
El alcance del Museo no se ha limitado al territorio colombiano. Gracias al Museo Viajero, su voz ha llegado a escenarios internacionales en Chile, Francia y el Reino Unido, donde ha sido valorado como un ejemplo de cómo la cultura puede fortalecer la memoria y generar puentes entre comunidades diversas. Estos proyectos han permitido que el Magdalena sea reconocido como un río-mundo que trasciende fronteras.
Los reconocimientos no se han hecho esperar. El Museo del Río Magdalena ha recibido premios de gran relevancia, como el de Buenas Prácticas Pedagógicas y en Educación de Ibermuseos. Entre sus iniciativas más destacadas está La Magdalena, un caudal de mujeres, proyecto que visibiliza el papel de las mujeres ribereñas en la preservación de la cultura y la memoria del río, otorgándole un enfoque inclusivo y transformador.
Hoy, el Museo se consolida como un referente de pedagogía, memoria y cultura para Colombia. Su misión va más allá de resguardar piezas o narrar hechos históricos: se ha convertido en un espacio donde confluyen el arte, la educación y la investigación, recuperando el vínculo con un río que habita a más del 80% de los colombianos en su cuenca.
Dentro de la agenda de celebraciones, en diciembre se realizará la tercera edición de la Magdalena Gala, un evento que rendirá homenaje a actores relevantes en la historia del río y a quienes han acompañado esta misión cultural. Será un escenario para destacar las contribuciones de personas y colectivos que han hecho posible que el museo siga navegando con fuerza en el panorama cultural del país.
Desde Honda, en el corazón del Tolima, el Museo del Río Magdalena continúa sembrando futuro. Su labor de rescatar la memoria y darle voz al río se proyecta hacia nuevas generaciones, reafirmando que el Magdalena es mucho más que un afluente: es el río-país, un territorio simbólico que une, inspira y da vida a Colombia.































