El periodista Andrés Chavarro fue víctima de un raponazo mientras realizaba una transmisión en vivo sobre un accidente en la avenida Guabinal, en Ibagué. El celular fue recuperado horas después por la Policía Metropolitana, pero el hecho volvió a poner en discusión la seguridad en espacios públicos.
Un nuevo hecho de inseguridad quedó registrado sin filtros ni edición en la ciudad de Ibagué. En la noche del lunes 23 de febrero, el periodista Andrés Chavarro fue víctima del hurto de su teléfono celular mientras realizaba una transmisión en vivo a través del medio digital Ecos del Combeima, cubriendo un accidente de tránsito en la avenida Guabinal.
El robo ocurrió bajo la modalidad de raponazo y quedó evidenciado en la misma emisión que seguían decenas de usuarios en redes sociales. En las imágenes se observa cómo el comunicador intenta reaccionar de inmediato al percatarse del hurto, persiguiendo al delincuente durante varios metros en un intento por recuperar el dispositivo móvil.
Pese al forcejeo y a la presencia de múltiples testigos en el lugar, el responsable logró huir con el celular. El hecho se produjo en plena vía pública, mientras ciudadanos observaban la cobertura periodística del siniestro vial, lo que generó indignación entre quienes presenciaron la escena tanto de manera presencial como virtual.
El caso volvió a encender el debate sobre la seguridad en corredores viales de alta circulación y en escenarios donde la ciudadanía y la prensa desarrollan sus actividades cotidianas. La preocupación aumenta al tratarse de un hecho ocurrido en un contexto público y en medio de una labor informativa.
Horas después del incidente, la Policía Metropolitana de Ibagué adelantó labores de rastreo del dispositivo móvil, logrando ubicarlo en una zona donde los responsables lo habían abandonado. El celular fue recuperado y posteriormente devuelto a su propietario.
Las autoridades no han confirmado capturas relacionadas con el caso, pero indicaron que continúan las investigaciones para identificar al autor del hurto, apoyándose en registros audiovisuales y testimonios recolectados en el lugar de los hechos.
Desde distintos sectores se ha reiterado la necesidad de reforzar la presencia policial en puntos estratégicos de la ciudad, especialmente en avenidas y sectores donde se concentran actividades comerciales, periodísticas y de alto flujo vehicular.
El episodio, que quedó grabado en tiempo real, evidencia los riesgos que enfrentan comunicadores y ciudadanos en espacios públicos y reabre la discusión sobre la implementación de estrategias más efectivas para garantizar la seguridad y prevenir este tipo de delitos en la capital tolimense.































