Categoria Actualidad | Regional

Publicado Sep 12, 2025

Tolima enfrenta doce incendios activos y más de 320 hectáreas arrasadas

La Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima reportó 12 incendios activos en distintos municipios del departamento. Las llamas han consumido 320 hectáreas en lo corrido del mes, lo que enciende las alarmas sobre la prevención y la capacidad de respuesta.

El departamento del Tolima atraviesa una difícil situación ambiental debido a la proliferación de incendios forestales que se han intensificado en septiembre. Según el más reciente reporte de la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo, actualmente se encuentran activos doce focos en municipios como Coello, El Guamo, San Luis, El Espinal, Dolores y Natagaima. Las altas temperaturas y las prácticas inadecuadas de manejo de residuos estarían entre las principales causas de esta emergencia.

La secretaria de Ambiente y Gestión del Riesgo del Tolima, Ericka Lozano, informó que varios de los incendios están siendo controlados gracias a la acción coordinada de organismos locales y brigadas de emergencia. No obstante, advirtió que la situación sigue siendo crítica en algunas zonas rurales donde el acceso es limitado. Por esta razón, se pidió la convocatoria de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo con el fin de determinar si se requiere apoyo del Gobierno Departamental o de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.

El balance entregado por las autoridades es preocupante: en la sola jornada del jueves se reportaron 74 hectáreas de vegetación afectada, lo que eleva a 320 las hectáreas consumidas por las llamas en lo que va de septiembre. Estas cifras reflejan el impacto ambiental y económico que sufren las comunidades campesinas e indígenas de la región, que dependen de la tierra para garantizar su sustento diario.

En municipios como San Sebastián de Mariquita, las autoridades locales lograron controlar un incendio sin necesidad de recurrir a apoyo departamental. El caso demuestra que la capacidad de reacción varía según la preparación y los recursos con los que cuentan los municipios. Sin embargo, no todos los territorios tienen la misma fortuna, y en Natagaima, por ejemplo, fue necesario convocar de manera urgente al Consejo Municipal de Gestión del Riesgo para coordinar acciones inmediatas.

Durante esa reunión, se orientó a las autoridades locales sobre el proceso adecuado para solicitar refuerzos y, en caso de ser necesario, operaciones aéreas con helicópteros para combatir las llamas. La Secretaría recalcó que la articulación con la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo es fundamental para responder a eventos de gran magnitud y garantizar que los recursos lleguen a tiempo. El llamado busca evitar que los incendios se extiendan y afecten más ecosistemas estratégicos.

La funcionaria también recordó que el factor humano es determinante en la aparición de incendios. Las llamadas “quemas controladas”, utilizadas por algunos campesinos para preparar la tierra, representan un alto riesgo cuando se realizan en temporada seca. Por ello, reiteró la importancia de suspender estas prácticas y adoptar métodos alternativos que no pongan en peligro la biodiversidad ni la seguridad de las comunidades.

Otra de las recomendaciones hechas por la Secretaría es disponer adecuadamente de los residuos y evitar la acumulación de material combustible en zonas boscosas. Asimismo, se insiste en la necesidad de que la ciudadanía acuda a canales oficiales para reportar de inmediato cualquier conato de incendio. Una alerta temprana, señalaron las autoridades, puede marcar la diferencia entre un evento menor y una tragedia ambiental de gran escala.

La situación ha encendido las alarmas entre organizaciones ambientales y sociales que trabajan en el Tolima. Para estos colectivos, los incendios no solo afectan la flora y la fauna, sino que también incrementan la vulnerabilidad de las comunidades frente al cambio climático. Además, destacan que la pérdida de cobertura vegetal compromete las fuentes hídricas del departamento, ya golpeadas por la variabilidad del clima.

En este contexto, el Gobierno Departamental reiteró su disposición para articular esfuerzos con los municipios y el nivel nacional. Sin embargo, advirtió que la corresponsabilidad ciudadana es fundamental para frenar la emergencia. La prevención, señalaron, empieza por la comunidad, que debe estar informada y dispuesta a modificar prácticas que hoy ponen en riesgo el patrimonio natural del Tolima.

Con 320 hectáreas afectadas en apenas 12 días de septiembre, el panorama exige medidas contundentes y sostenidas. Las autoridades insisten en que la prioridad es garantizar la protección de la vida humana, los recursos naturales y la infraestructura rural. El departamento del Tolima sigue en alerta máxima mientras brigadas y comunidades luchan, día y noche, contra las llamas que amenazan con extenderse aún más si no se actúa con rapidez y responsabilidad colectiva.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social