“Mañana fue otra cosa”, intervención de Plataforma Sonora, convertirá el MAT en un escenario de performance, DJ sets y video-mapping con artistas trans y disidentes de género de Bogotá, Medellín e Ibagué.
Este viernes 18 de julio, entre las 4:00 p. m. y las 8:00 p. m., la plazoleta del Museo de Arte del Tolima (MAT) se transformará en un laboratorio performático donde el cuerpo, el sonido y la luz irrumpirán la rutina del espacio público. La cita hace parte de “Mañana fue otra cosa”, una propuesta de Plataforma Sonora que reúne a creadores trans y disidentes de género de tres ciudades del país.
La actividad dialoga con la exposición Repetirse hasta desobedecer de la artista ibaguereña Joana Saavedra, actualmente en salas del MAT. Bajo esa premisa, los participantes buscarán subvertir la idea de un museo estático, trasladando la experiencia artística al exterior e invitando al público a habitar el espacio de maneras no convencionales.
En la franja sonora actuará Dania Useche, alias DJ ALASKA, travesti y artista interdisciplinaria que fusiona su talento como DJ emergente con su formación en medios audiovisuales enfocados en cine. A ella se suma DJ Juan Pablo Flórez (FLRZZ), estilista y gestor de la escena techno queer, reconocido por explorar subgéneros ligados a la cultura de fiesta disidente.
El performance central, titulado Mi Segunda Piel – el cuerpo antes del cuerpo, estará a cargo de Kysha, quien se define como “un cuerpo simbólico, una urgencia encarnada de existir y resistir”. Su propuesta desafía los modelos binarios que regulan los cuerpos en sociedades hegemónicas, planteando otras formas de presencia y deseo.
La experiencia visual correrá por cuenta de Rafael Arciniegas, artista plástico y productor multimedia, cofundador de Plataforma Sonora. Arciniegas desplegará un ejercicio de video-mapping sobre las fachadas del museo, integrando luces y proyecciones que dialogan con la música en vivo y los gestos escénicos.
Plataforma Sonora, colectivo autogestionado, se ha propuesto abrir “espacios seguros e inclusivos” para la creación LGBTIQ+ en la región. Su objetivo: amplificar voces que históricamente han quedado fuera de la programación cultural dominante y estimular nuevas audiencias para el arte contemporáneo.
La entrada a la intervención es gratuita, y los organizadores invitan al público a llevar prendas cómodas y mente abierta. “Se trata de romper la frontera entre espectador y obra, de vivir la noche del museo como un terreno de libertad, fuga y presencia”, señalaron los curadores.































