Publicado Ago 22, 2025

Capitán Francisco Merchán murió tras ataque a helicóptero en Antioquia

El oficial de 29 años, padre de una bebé, fue una de las 13 víctimas mortales del atentado con explosivos atribuido a disidencias de las Farc. Su familia exige claridad sobre las horas críticas en las que permaneció con vida sin recibir ayuda.

El ataque perpetrado en zona rural de Antioquia el pasado jueves 21 de agosto dejó una de las escenas más dolorosas para la Policía Nacional en los últimos años. El capitán Francisco Merchán, piloto de la aeronave institucional atacada con explosivos, murió tras permanecer varias horas herido en el lugar del siniestro sin poder ser rescatado. La acción violenta, atribuida a las disidencias de las Farc, provocó la muerte de trece uniformados que adelantaban labores de erradicación de cultivos ilícitos.

La tragedia se desencadenó cuando un dron cargado con explosivos impactó el helicóptero en el que viajaban los oficiales, dejando la aeronave completamente destruida. Pese a los esfuerzos por organizar una operación de rescate, la inseguridad en la zona impidió que las autoridades ingresaran con rapidez. Esta demora fue decisiva en la vida del capitán Merchán, quien permaneció con signos vitales durante varias horas.

Francisco Merchán tenía 29 años y era el menor de cuatro hermanos. Se destacó en su carrera policial por su disciplina y entrega al servicio, y recientemente se había convertido en padre de una bebé de apenas seis meses. Su muerte dejó un vacío irreparable en su familia, que hoy exige respuestas claras sobre lo ocurrido en las horas posteriores al ataque.

Jorge Merchán, hermano del oficial asesinado, relató en un medio nacional la angustia vivida por sus seres queridos. Según explicó, inicialmente recibieron información de que el capitán estaba vivo, pero nunca lograron establecer comunicación directa con la institución. “Nadie nos daba razón, llamábamos a cuanto amigo teníamos cercano a la institución para tratar de averiguar el estado de salud de mi hermano”, narró con dolor.

La incertidumbre se prolongó durante varias horas. Aunque en un primer momento se confirmó que el piloto estaba herido, los familiares fueron advertidos de que las condiciones de seguridad impedían realizar un rescate inmediato. Cada minuto de espera aumentaba la angustia, hasta que finalmente recibieron la noticia de su muerte junto con la de los demás uniformados.

El ataque generó conmoción nacional y profundizó la preocupación por el recrudecimiento de la violencia en las regiones más golpeadas por el conflicto armado. La utilización de drones cargados con explosivos por parte de grupos armados ilegales evidencia una sofisticación en sus métodos, lo que plantea nuevos desafíos para la seguridad del país.

La Policía Nacional expresó su dolor por la pérdida de los trece uniformados y rindió homenaje al capitán Merchán, resaltando su compromiso y sacrificio en cumplimiento del deber. El hecho también despertó reacciones en sectores políticos, que exigieron al Gobierno Nacional acciones contundentes para frenar el avance de las disidencias de las Farc.

Mientras tanto, la familia del capitán insiste en que se debe esclarecer lo sucedido en las horas que transcurrieron desde el impacto del helicóptero hasta la confirmación de su fallecimiento. Para ellos, la vida de Francisco pudo haber sido salvada si se hubiera actuado con mayor rapidez. Su caso se convierte en un símbolo de la deuda que el Estado mantiene con quienes entregan su vida en defensa de la legalidad y la seguridad del país.

ElCorrillo.Co

Profesional en comunicación social