La concejal Sandra Varón advirtió sobre el aumento de la contaminación auditiva en la ciudad y propuso evaluar la efectividad de las normas vigentes para proteger la convivencia y la calidad de vida.
Un nuevo debate sobre la contaminación auditiva se abrió en Ibagué, luego de que la concejal Sandra Varón advirtiera sobre el incremento del ruido en distintos sectores de la ciudad.
Durante su intervención, la cabildante señaló que el fenómeno ha escalado a un punto en el que “se volvió una competencia de sonido”, donde los establecimientos y actividades buscan destacarse a través del volumen.
Según Varón, esta problemática no solo afecta el entorno ambiental, sino que también tiene implicaciones directas en la seguridad, la convivencia y la calidad de vida de los ciudadanos.
En ese contexto, anunció la revisión de normativas como la Ley 1801 de 2016, la Resolución 627 de 2006 y otras disposiciones relacionadas con el control del ruido.
El objetivo, explicó, es analizar cómo están funcionando actualmente estas regulaciones en la capital tolimense y determinar si requieren ajustes o una aplicación más estricta por parte de las autoridades competentes.
Asimismo, planteó la necesidad de fortalecer las acciones institucionales para atender las constantes quejas ciudadanas por exceso de ruido, especialmente en zonas residenciales y comerciales.
El pronunciamiento abre la puerta a una discusión más amplia sobre el equilibrio entre la actividad económica, el entretenimiento y el derecho de los ciudadanos a un ambiente tranquilo.
Por ahora, el llamado de la concejal pone sobre la mesa la urgencia de revisar las políticas de control sonoro en la ciudad, en medio de un problema que sigue generando inconformidad entre los habitantes.































