Una situación calificada como «inhumana» enfrentan los residentes del Conjunto Residencial Lotus, ubicado en la Calle 20 # 14 sur – 80. La comunidad completa hoy 72 horas sin servicio de agua potable, una crisis que ha desatado una emergencia sanitaria y una profunda indignación contra la Constructora El Pomar.

La falta del líquido vital ha transformado la rutina de cientos de familias en un calvario. Los propietarios se han visto obligados a cargar agua en recipientes para cubrir necesidades básicas de alimentación y aseo. La situación es alarmante para niños y adultos mayores, quienes enfrentan riesgos de salud debido a la imposibilidad de lavar ropa y mantener condiciones mínimas de higiene.

A la par de la sequía, los habitantes denuncian que la Constructora El Pomar mantiene en el limbo la entrega formal de las áreas sociales. A pesar de los compromisos adquiridos, la comunidad sigue esperando la habilitación de:
Recreación y deporte: Piscinas (adultos y niños), canchas sintéticas de fútbol, canchas múltiples, parque infantil, muro de escalar y sendero de trote.
Bienestar: Gimnasio biosaludable, zona BBQ, parque para mascotas y chorros de agua.
Infraestructura: Salón social, terraza Lotus, terminación de parqueaderos cubiertos y la cancha multideportiva.
Además, especial atención requiere la situación de la Torre 5, donde los residentes denuncian un trato desigual frente a las demás etapas del conjunto. Mientras otras torres cuentan con sus servicios completos, en la Torre 5:
Solo funciona un ascensor: Tras un año de entregas, la operación de un solo equipo es insuficiente para la densidad poblacional, colapsando en horas pico.
Falta de seguridad vital: Exigen la instalación urgente de puertas cortafuego y dispositivos de seguridad. La ausencia de estos elementos vulnera la Norma NSR-10 (Título J) y el Decreto 1072 de 2015, dejando a las familias desprotegidas ante posibles incendios o fugas de gas.
La comunidad exige que la constructora asuma su responsabilidad técnica y administrativa de forma inmediata. No solo solicitan el restablecimiento del servicio de agua, sino una fecha definitiva y perentoria para la entrega de las zonas comunes y la adecuación de los estándares de seguridad en la Torre 5.
«No estamos pidiendo favores, estamos exigiendo los derechos por los que pagamos», manifiestan los propietarios, quienes no descartan acciones legales y plantones ciudadanos si no reciben una respuesta efectiva.































