La ciudad de Ibagué se perfila para albergar una zona franca con sello verde, alineada con el modelo de economía circular, con miras a la realización de la COP30 en abril de 2026. El proyecto, que forma parte de la estrategia municipal “Ibagué Limpia”, apunta a atraer inversión nacional e internacional y generar empleo sostenible.
Ibagué se prepara para dar un paso decisivo en su transformación económica al anunciar el desarrollo de una zona franca ecoindustrial con sello verde, un proyecto que busca posicionarla como referente nacional de sostenibilidad y generación de empleo limpio. Esta iniciativa está directamente vinculada con la realización de la COP30 en Colombia en abril de 2026, evento internacional que servirá de plataforma para mostrar el avance de la ciudad en materia ambiental.
Según lo señalado por la diputada Yully Porras, el proyecto forma parte de la estrategia “Ibagué Limpia”, diseñada para fomentar un modelo de crecimiento responsable con el medio ambiente, impulsando la economía circular, reutilización de residuos y atracción de inversión tanto nacional como extranjera. Los espacios de la ciudad están siendo articulados para cumplir funciones productivas limpias, eficientes y competitivas en el nuevo contexto verde.
Las zonas francas sostenibles constituyen un tipo de espacio industrial dotado de beneficios tributarios y aduaneros, donde se promueven procesos de producción con altos estándares ambientales. En Ibagué, la Alcaldía adelanta visitas a otras ciudadades para estudiar experiencias exitosas, al tiempo que define si la nueva zona franca tendrá carácter público, privado o mixto, en alianza con gremios, universidades y sectores productivos.
Porras celebró la iniciativa destacando su impacto en la generación de empleo: “Estamos en la precumbre de la economía circular, y la zona franca generará más de seis mil empleos en la ciudad. Estoy promoviendo una ordenanza de economía circular para que se convierta en política pública”, manifestó la diputada en declaraciones a medios locales.
La visión sostenible incluye ejemplos de innovación como los desarrollados en Antioquia, donde residuos textiles se transforman en hilo reutilizable, evidenciando cómo la reutilización de materiales puede convertirse en un motor de desarrollo para las regiones. “Todas las regiones debemos estar unidas. Esta zona franca representa progreso, empleo y bienestar para Ibagué”, añadió Porras, resaltando el trabajo conjunto entre administración y comunidad.
La movilización hacia una economía más verde se refuerza con la realización de la Cumbre Glocal de Economía Circular – NOVA NEXT SUMMIT, que tendrá lugar en Ibagué del 4 al 6 de noviembre de 2025 y del 21 al 23 de abril de 2026, donde se presentará oficialmente el modelo de zona franca ecocircular. Este escenario permitirá que académicos, empresarios y gobiernos de América Latina compartan experiencias y fomenten alianzas estratégicas.
Los retos para la puesta en marcha de la zona franca son considerables: definir la gobernanza del modelo, atraer inversión, adecuar infraestructura, cerrar brechas de talento humano y garantizar que la industria que se instale cumpla con altos estándares ambientales. La articulación público-privada y la participación ciudadana serán clave para el éxito del proyecto.
Con esta apuesta, Ibagué se proyecta como una ciudad comprometida con la sostenibilidad, lista para transformar su territorio y generar un impacto regional relevante. Si se cumplen las metas, la zona franca verde consolidará no solo empleo y crecimiento, sino también una identidad de ciudad que apuesta por la innovación, la economía circular y el futuro.































