El concejal Joseph González denunció que la Alcaldía de Ibagué ha pagado más de $32 mil millones en intereses por créditos, mientras gran parte de los recursos aprobados para infraestructura continúan sin desembolsarse. A pesar de un superávit histórico superior a $638 mil millones, las obras siguen pendientes.
El concejal Joseph González encendió la alerta sobre la gestión financiera de la Alcaldía de Ibagué, revelando una preocupante brecha entre la disponibilidad de recursos y la ejecución de obras. Según el cabildante, mientras el municipio presume un superávit récord, los proyectos de infraestructura permanecen paralizados, afectando directamente el desarrollo urbano y la calidad de vida de los ibaguereños.
González presentó ante el Concejo cifras oficiales que evidencian la magnitud del capital no utilizado. De acuerdo con su informe, el superávit municipal acumulado entre 2020 y 2024 asciende a $638.769 millones de pesos, una suma que refleja solidez económica, pero también falta de planificación y ejecución. “¿Por qué no invertir un porcentaje de ese superávit en obras que transformen la ciudad?”, cuestionó.
El concejal denunció que, pese a la disponibilidad de fondos, más del 51 % de los recursos de los empréstitos autorizados sigue sin desembolsarse y un 38,9 % no ha sido comprometido a septiembre de 2025. En otras palabras, el dinero aprobado para proyectos permanece inmovilizado, sin generar impacto en la infraestructura local.
A esta ineficiencia se suma un costo financiero considerable. González señaló que la administración ha pagado más de $32.489 millones en intereses por los créditos adquiridos mediante los acuerdos 006 de 2020 y 011 de 2022. “Son recursos públicos que terminan en los bancos, mientras los ciudadanos siguen esperando resultados visibles”, advirtió.
El cabildante también cuestionó la intención de la Alcaldía de solicitar un nuevo crédito por $40 mil millones para 2025, lo que representaría un incremento del 33,9 % del superávit anual, mientras los proyectos financiados con los préstamos anteriores siguen sin avance. “No se puede seguir endeudando a la ciudad sin mostrar resultados”, enfatizó.
En su intervención, González mencionó que con una adecuada ejecución de los recursos disponibles se podrían financiar obras claves como la pavimentación de la vía al Salado, una de las más deterioradas de la ciudad. Las imágenes presentadas durante la sesión del Concejo mostraron el mal estado de la carretera, ejemplo del rezago en infraestructura vial.
El concejal criticó además la falta de avances en proyectos prioritarios como la Unidad de Salud del Salado, el Puente de la 60, los equipamientos educativos y deportivos, y la recuperación de espacios públicos. “Se habla de progreso, pero lo que tenemos es un Ibagué detenido”, expresó con tono enérgico.
Para González, la situación refleja una administración más enfocada en acumular capital que en ejecutar obras. “Tenemos los recursos, pero no una gestión eficiente. Plata sí hay, lo que no hay es voluntad administrativa para convertirla en bienestar”, concluyó el cabildante.
La denuncia ha generado eco entre diferentes sectores ciudadanos, que reclaman mayor transparencia y eficiencia en la inversión pública. Mientras tanto, el Concejo de Ibagué anunció que revisará a fondo los informes financieros de la Alcaldía para determinar responsabilidades y exigir resultados concretos.































