Según el más reciente estudio del DANE sobre el mercado laboral, en el trimestre de julio a septiembre de 2025 la ciudad de Ibagué alcanzó una tasa de desocupación de 11,4 %, ubicándose en el cuarto lugar entre las urbes con mayor desempleo. En contraste, ciudades como Florencia, Villavicencio y Medellín mostraron los niveles más bajos.
En el periodo comprendido entre julio y septiembre de 2025, Ibagué aparece con una tasa de desocupación del 11,4 % según el más reciente informe publicado por el DANE, colocándose en el cuarto puesto a nivel nacional entre las ciudades con mayores niveles de desempleo. Quibdó lidera la clasificación con 24,0 % de desocupación, seguido de Riohacha con 14,2 % y Sincelejo con 11,5 %.
El reporte muestra además que las ciudades con mejor desempeño en empleo fueron Florencia (7,6 %), Villavicencio (6,6 %) y Medellín A.M. (6,4 %), lo que destaca marcadas disparidades regionales en el mercado laboral colombiano. Estas diferencias evidencian que las dinámicas de empleo no son homogéneas en el territorio nacional.
A nivel nacional, el DANE informa que la población ocupada en septiembre de 2025 alcanzó los 23 927 mil personas, impulsada principalmente por las ramas de industria manufacturera (1,1 puntos porcentuales), administración pública, educación y salud (0,8 p.p.) y alojamiento y servicios de comida (0,7 p.p.).
En cuanto a la posición ocupacional, los cargos de obrero y empleado particular fueron los que más contribuyeron al crecimiento del empleo, aportando 2,0 y 0,5 puntos porcentuales respectivamente. Estos datos sugieren una leve recuperación en ciertos segmentos productivos.
Por otra parte, la población que no participa en la fuerza laboral fue de 14 732 mil personas en septiembre, concentrándose en actividades como oficios del hogar (54 %) y estudio (25,2 %). Esta cifra pone de relieve el desafío persistente de incorporar a esos grupos al mercado de trabajo activo.
En el análisis por ciudades, Ibagué muestra una situación más adversa que la media nacional, lo cual plantea interrogantes sobre la capacidad de su economía local para absorber la fuerza laboral. Los expertos señalan que factores como la informalidad, la baja diversificación productiva y la falta de empleo formal pueden estar entre los responsables de esa vulnerabilidad.
Autoridades locales del Tolima han reconocido la complejidad del panorama y han anunciado planes para fortalecer la creación de empleo formal y la atracción de inversiones productivas en la región. Sin embargo, aún no se han detallado programas concretos con metas específicas para reducir la brecha.
El informe del DANE invita a los gobiernos regionales y locales a adoptar políticas más agresivas en generación de empleo, formalización y capacitación laboral. En el caso de Ibagué, el reto es claro: pasar del crecimiento del empleo a la mejora de la calidad del mismo, para cerrar la brecha respecto a las ciudades que tienen mejores resultados.































