Las fuertes lluvias registradas en las últimas horas en la parte alta de la cuenca del río Combeima generaron desprendimientos de material y acumulación de sedimentos en la bocatoma principal del sistema de acueducto de Ibagué. El IBAL adelanta trabajos de mitigación mientras pide a los ciudadanos hacer un uso responsable del agua.
La Empresa Ibaguereña de Acueducto y Alcantarillado, IBAL, emitió una alerta preventiva ante posibles afectaciones en la prestación del servicio de agua potable en la capital tolimense, debido a las fuertes precipitaciones registradas en las últimas horas en el Cañón del Combeima. La situación ha generado dificultades operativas en la captación de agua cruda que abastece gran parte de la ciudad.
De acuerdo con el reporte entregado por la entidad, las lluvias comenzaron desde la madrugada del miércoles en sectores como Quebrada Seca, Villa Restrepo y Las Perlas, ubicados en la cuenca alta del río Combeima. Como consecuencia, se produjo el arrastre de material pétreo, arena y lodo que terminó llegando a la bocatoma principal del sistema de acueducto.
La acumulación de estos sedimentos en las rejillas de captación y en los desarenadores ha reducido significativamente la capacidad de ingreso de agua cruda hacia la planta de tratamiento. Esta condición afecta directamente el caudal operativo requerido para mantener la continuidad del servicio en diferentes sectores de la ciudad.
Ante la emergencia, los equipos técnicos y operativos del IBAL han desplegado labores permanentes para remover el material acumulado y restablecer las condiciones normales de captación. Sin embargo, las condiciones climáticas y el incremento del caudal han dificultado el avance de algunos trabajos programados en la zona.
La empresa explicó que, por razones de seguridad operacional, no ha sido posible utilizar maquinaria pesada en determinados puntos del cañón. La inestabilidad del terreno y la persistencia de las lluvias representan un riesgo para el personal encargado de las labores de recuperación de la infraestructura afectada.
Pese a las dificultades, la bocatoma principal del sistema continúa operando. No obstante, su capacidad de captación se encuentra reducida, situación que mantiene en alerta a las autoridades encargadas de garantizar el abastecimiento de agua para los habitantes de Ibagué.
El líder de Potabilización del IBAL, Andrés Walteros, explicó que las altas temperaturas registradas durante las últimas semanas han provocado el resecamiento de los taludes en la parte alta del Cañón del Combeima. Esta condición hace que cualquier precipitación de mediana o alta intensidad genere desprendimientos de tierra y material rocoso que terminan afectando los procesos de captación.
Frente a este panorama, el IBAL hizo un llamado a la ciudadanía para adoptar medidas de ahorro y uso eficiente del agua mientras se estabiliza completamente la operación del sistema. Asimismo, recomendó contar con tanques de almacenamiento domiciliario que permitan afrontar eventuales contingencias y garantizar el desarrollo de las actividades básicas en los hogares mientras avanzan las labores de mitigación.































